Esta receta la encontré en un cuadernillo que –la verdad- no recuerdo cómo llegó a mis manos. En sus hojas se habla del Restaurante El Faro (pero no se dice de dónde). Es igual, lo importante es que traía una receta de corvina, pescado difícil de cocinar a mi entender, por la intensidad de su sabor, que no funciona bien con cualquier cosa. Hoy lo he puesto en casa, y tras su degustación, he creído conveniente ponerla aquí.

Ingredientes: 800 g de corvina (o pez limón dice la receta), 150 g de cebolla, 40 g de harina o maicena, tomillo, un vaso generoso de amontillado o vino dulce (Canasta), 300 ml. de nata líquida (yo utilicé leche evaporada Ideal, que es más ligera), sal, 50 g de mantequilla, aceite de oliva virgen extra –poco- y 300 ml de caldo de pescado.

En una cazuela ponemos el aceite y la mantequilla a derretir. Pochamos la cebolla picada con un poco de sal, cuando lo esté, agregamos el pescado, el tomillo y la nata. Rehogamos con la harina y añadimos el vino. Lo dejamos hervir hasta que la nata haya tomado una densidad cremosa, poniéndole a continuación el caldo de pescado.

El resultado, excelente, por unanimidad. Lo serví con arroz hervido, pues la salsa da mucho juego.