Con mi “Entrevista a una cebolla” publicada sin censura en la página 73, entre otros artículos y colaboraciones de personas mucho más preparadas, se presentó el sábado pasado el número 3 de la revista literaria y cultural “El Ático de los Gatos”. Fue en El Pelícano Musicafé, un local ubicado en las bóvedas del Baluarte de San Roque, en las Puertas de Tierra de Cádiz, desde dónde se veía, se olía y se escuchaba el mar. Los osados editores de la revista -Rosario Troncoso y Paco Mármol-, organizaron una magnífica fiestecilla entre amigos y familiares para esta puesta de largo de la publicación que va ganando contenido y calidad por dentro y por fuera, pero sobre todo amigos, muchos amigos.

El Ático de los Gatos se estructura en varias secciones gatunas: Editorial, Beppo (el gato de Borges, Creación literaria), De cara a la Galería (artes plásticas), Garras y Caricias (reseñas, críticas y recomendaciones literarias), El Mundo desde el Ático (artículos y reportajes), Para relamerse (aquí estoy yo, junto a Pepe Monforte y Stefanie Vogt. ¡Cuánto honor), De perfil (entrevistas) y Gatos de atrezzo (artes escénicas). Aquí hay lectura para un buen rato.

Como veréis, la revista toca todos los palos literarios aunque en formato breve, yo diría que justo. Son estas pequeñas entregas de múltiples formas de expresión cultural, lo que la hace amena, curiosa y sobre todo muy atractiva al lector. Se trata de una iniciativa totalmente privada, y es un orgullo que se edite en Cádiz.

Junto a cantantes de hip-hop (Shungo y Carma),  cantautores, recitadores, comparsistas y escritores de vocación, podíamos seguir el anochecer sobre el mar a través del ventanal de piedra ostionera. Y para rematar, trajimos preparadas de casa cuatro kilos de papas aliñás al estilo gaditano tradicional, para ser degustados en el acto. Mientras tanto, leí un reivindicativivo “manifiesto de las papas aliñas”, que tampoco fue “recortado”, todo sea por la libertad de expresión que tanto necesitamos. Yo solo pretendía concienciar a los asistentes de la importancia de este plato tan nuestro, a veces marginado y ninguneado. El aplauso final no estoy segura de si correspondía a las palabras que largué o al sabor de las papas sobre las mesitas de El Pelícano…¡qué más da! Aquí van estas papas aliñás en taquitos con cebolleta y perejil, que han perdido sus colores originales en favor de los matices culturales de la noche, donde el sabor alcanza mayor protagonismo.

Y dicho esto, solo añadir que la revista ha salido fantástica, que está superando ampliamente las expectativas de las dos ediciones anteriores, y que podéis encontrarla en las librerías gaditanas Manuel de Falla, Quorum y La Clandestina. Un abanico de autores de diferentes estilos, edades y formas de vivir escribe en ella. Ésa es la grandeza de la cultura, la diversidad y la curiosidad.

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