Empiezo con una de las recetas que se prepararon ayer lunes en el seminario de verano de la Escuela de Hostelería de Sevilla: Cocina Sana, Sencilla y Sabrosa. Se imparte en cuatro mañanas de 10 a 13 horas. Esta ensalada es ligera, refrescante y muy nutritiva. Y además, la foto me ha quedado estupenda. Ahora la cuento….

Ingredientes aproximados: 1/kg de boquerones, dos tomates maduros de buen tamaño, algo de rúcula o lechuga, queso mozzarella, zumo de limón o lima, algunos ajitos, dos cucharadas de vinagre,  aceite de oliva virgen extra (poco) y sal.

Lo primero limpiamos bien los boquerones, quitándoles primero la cabeza, luego los abrimos y sacamos espina y tripas, los lavamos y los introducimos en el congelador 48 horas. El descongelado debe ser también en nevera. Esto es importante para prevenir el anisakis, que aunque no lo veamos –porque sea de pequeño tamaño y se haya escondido en el intestino-  consumirlo muerto nos puede provocar una alergia.

Una vez descongelados, dejamos desangrar los boquerones en agua una media hora y a continuación otra media hora metidos en vinagre; quitamos el vinagre y les añadimos ajito picado, aceite de oliva virgen extra, sal y perejil, hasta que se pongan blancos.

Mientras tanto, cortamos los tomates en rodajas, la mozzarella y la rúcula o lechuga. Agregamos el zumo de limón y el vinagre. Y vamos colocando tomate, queso mozzarella, verduras, mitades de boquerón, y así sucesivamente, y dejamos el aceite por encima para el final.

Esta ensalada está riquísima y tiene muy pocas calorías. Y desde luego es ideal para estos calores que han llegado.