Una vueltecita por el mercado central de abastos de Cádiz -cada día más de moda- nos lleva al rincón del Rincón Gastronómico, el puesto número 68 regentado por Margarita, lleno de colores, licuadoras, batidoras, botes de confitura, especies y libros de salud de frutoterapia. El Summum tiene la misión de refrescar, alimentar, proporcionar vitaminas, o simplemente el placer de degustar sabores ligeros, depurativos y nutritivos. Todo esto es también alta gastronomía.

Desde octubre funciona este puesto. Brochetas de frutas con chocolate (naranja, pera, piña o plátano), llaman la atención del visitante del mercado, sobre todo de los extranjeros que piden sus productos con deseo. Los zumos se hacen en el momento con una licuadora profesional, o también pueden llevarse a casa, con un chorreón de limón como conservante natural. Tiene batidos con leche de soja y de avena, arroz, almendra, aguacate o dátiles; batidos de yogur y fruta (lassys).

Al principio no sabe uno qué pedir a Margarita. Es preciso pedir información. Dice por ejemplo que la papaya es buena para el estómago. Pero también que puede preparar mezclas sorprendentes con tomate, zanahoria y manzana, o también con piña, manzana y fresa. La pera tonifica el estómago y es ideal para activar los procesos intestinales.

Casi la totalidad de los productos que vende El Summum procede del propio mercado. Tiene además una gran variedad de mermeladas ecológicas, además de una preciosa colección de jarras de cristal. Todas las mezclas están detalladas y clasificadas por número en las pizarras, para facilitar su identificación.

Tuve ocasión de probar las brochetas de frutas con chocolate, y me llevé para casa una muestra de un rico hummus que hizo las delicias de mi familia.

El Summum es un bonito proyecto de salud y placer, de exquisitez y sensibilidad por la naturaleza en su estado más puro.

Margarita ha emprendido sin duda un bello camino de colores y sabores para ofrecer alimento y placer al cliente. Ella misma pone sus conocimientos a disposición del producto y ése es uno de los secretos del marketing más humano.