Una vez consolidado el producto estrella de Antonia Butrón -la empanada y el concepto propio de Empanadería- la firma chiclanera aligera de hidratos su composición con bautizo incluido: la despanada. Para ello han “destapado” la empanada y conservan solamente la masa inferior. Es como una pizza pero de ingredientes sobre base de hojaldre, que es más fino, y desde luego se convierte en un producto más ligero para digerir y con menos calorías, eso está claro.

Alrededor de un mes lleva la despanada en el mercado y ya tiene nombre y seguidores. Su forma es rectangular y se elabora con diferentes sabores. El caso es que al comerlas uno llega mucho antes al sabor principal, que deja una sensación jugosa con el horneado previo a su entrega y con una capa de quesos variados. Ésa es una de las características de las tiendas de Butrón, que se calientan al momento de comprar. La despanada se vende también en pequeñas porciones.

He aquí los sabores de las despanadas: verduras braseadas, beicon con champiñones, taquitos de jamón york y pollo con salsa barbacoa. Hemos tenido ocasión de probar las tres primeras, a falta de la cuarta, que compraremos a la primera ocasión. La de verduras me ha encantado, porque está muy jugosa, pero todas están riquísimas. Aquí los ingredientes son los grandes protagonistas y el hojaldre aparece solo al final, por lo que la despanada es un producto de gran calidad y elaboración, hecho por estos emprendedores de Chiclana.

Butrón sigue conservando su estilo, su excelente atención al público, y continúa cuidando los detalles en sus tiendas. No hay mejor marketing que demostrar día a día lo que uno produce con fundamento y desea vender con trabajo y esmero.