Hace dos años este pequeño local situado en la calle Amargura, 51 de Puerto Real, se llamaba Mesón La Cueva de Juan. Ahora, con nueva dirección, ha sido totalmente reformado en imagen y en oferta gastronómica, aunque sus limitadas dimensiones no le permiten tener cocina. Con el mismo nombre, este bar acaba de abrir otro establecimiento en Cádiz, en la Avenida de Canalejas.

El local consta de dos pequeños salones. El primero, que incluye barra e instalaciones frigoríficas, cuenta con barritas de pared para el tapeo de pie, que favorece las tertulias espontáneas entre los clientes, así como estanterías con productos de las mejores conservas del litoral gaditano, foie y ahumados, concretamente de Barbate. En una amplia pizarra se detallan los vinos que ofrece: Toro, Albariño, Rioja, etc., pero también diversos tintos gaditanos, y entre ellos los tres de las bodegas jerezanas de Luis Pérez (Garum, Samaruco y Petit Verdot).  Tienen cerveza Maier, la artesana fabricada en Cádiz capital.

De Almadraba concursa con la tapa fría “Cóctel Marinado”, que consiste en una base de aguacates, sobre la que va un cóctel de ensaladilla de ahumados, con reducción de Pedro Jiménez. Es sin duda una tapa muy refrescante, producto de la calidad de nuestras conservas gaditanas. La misma impresión de frescura da el interior del local con sus paredes blancas.

Otras especialidades del establecimiento son el solomillo de atún con cebolla caramelizada, las sardinas en vinagre, etc., además de una gran variedad de montaditos (melva, jamón con salmorejo, salmón, mejillones, etc.), hechos con panecillos elaborados en la localidad de Rota.

En el segundo salón del local, también de pequeñas dimensiones, llaman la atención las pinturas de la tapa de la mesa allí instalada, decorada por Inma Darei, al igual que el resto del establecimiento.