Recién cumplidos sus 175 años de funcionamiento, el mercado central de Cádiz acogió el lunes pasado una cata de vinos de la Bodega Luis Cañas, una referencia nacional y ya mundial en D.O. Rioja y Ribera del Duero, a tenor de los premios conseguidos. El organizador, El Colmado del Central, junto a Magerit Vinum (puestos 71-72) inauguró también con este acto su Aula de Catas 2013. Supongo que también nuestro querido mercado vivió por primera vez una actividad como ésta, en la que está implicado el llamado “rincón gastronómico”, una sección de minoristas especializados que convive con el resto de puestos de frutas, verduras, carnes o pescados de toda la vida. Óscar Cárdenas dirigió la cata, como sumiller de las Bodegas Luis Cañas, Amaren y Dominio de Cair.

Ni siquiera el tiempo desapacible impidió que nos sintiéramos como en casa, tal es el efecto sinérgico de atracción del histórico lugar y de los vinos a degustar. Para ello, El Colmado del Central –dirigido por Josefina Armenta- creó un agradable ambiente frente a sus tiendas. Se cataron cuatro vinos: un blanco, un tinto reserva, el tinto Amaren y el tinto Dominio de Cair (R.Duero). La bodega Luis Cañas se crea en 1928, en la Rioja alavesa. Tiene 90 Ha de viñedos propios, y 220 de viñedos controlados, con una edad media de 40 años. Son vinos de gran calidad gracias a una esmerada mesa de selección. Además, esta bodega apuesta por la bioagricultura.

Blanco Luis Cañas: fermentado y criado en barrica, con mayor potencial de envejecimiento, aromas y sabor. Dos variedades de uva: Viura (85%) y resto uva Malvasía. Quedan en la comarca muchas viñas blancas en zonas más altas. Antes se mezclaba la viura con tempranillo al 15-20%. Debe tomarse frío, no demasiado pues perdería aroma, desde los 8º por ejemplo. En nariz, aroma a manzana verde (raíces profundas que “chupan” de la tierra, a frutos secos amargos, a panadería. Es un vino con cuerpo.

Luis Cañas, Reserva. En barrica 12-24 meses. Lleva 95% de tempranillo, 5% uva graciana. Mucha acidez y sensaciones especiadas, aromáticas, laurel, tomillo. En roble francés 12 y 6 en americano, luego se realiza el coupage. Huele a frutos oscuros, con olores de suelo, de setas; en boca es suave, como frutas, que luego sube, pero sin molestar y permanece mucho. Es la línea nueva de los grandes vinos de Rioja. La uva graciana queda al final en boca. Es más tardía que la tempranillo, con gran frescor en nariz. Notas mentoladas, balsámicas, de caramelo, etc. Este vino ya ha llegado a su edad, no necesita más.

Tinto Bodegas Amaren (en honor a la madre de Luis Cañas). Hecho con viñedos de 30-60 años, con un rendimiento de 4.000/4.500 kg por ha, en laderas/terrazas, por ser la vid trepadora. Con 16 meses en barrica. Cada año se saca lo que se puede y no lo que se quiere. En 2010 se produjo la mitad, con 310 Ha, de las que 170 son propiedad y el resto arrendadas y controladas. Este año salieron 76.000 botellas; en 2010 fueron 450.000. Tiene un ribete más ancho. En nariz a fruta negra. Aromas a regaliz, ciruela negra que va evolucionando…. más intenso que el anterior, y más persistencia. Con 15% uva graciana. Vino largo, que marca mucho más.

Tinto CAIR: el primer vino de Bodega Dominio de Cair. Tempranillo y merlot. Recién salido. La mayoría de los viñedos acogidos al Consejo Regulador en Burgos pertenecen a varias bodegas pequeñas, con suelos pobres. Se produjeron  300.000 botellas, 14 meses de crianza y viñedos de 42 años; 7.000 kg/ha en potencia, pero solo se sacan 3.500 kg/ha. Aromas a ciruela negra, betún, té negro, y pimienta, con notas de vainilla y canela. La vendimia es manual, siendo la añada de 2008 bastante complicada por la climatología. Este vino es más cremoso, sedoso y aterciopelado que el anterior, aunque es igual de largo.

Y para terminar, dar las gracias a El Colmado del Central por la organización de esta cata y a las Bodegas Luis Cañas por su atención. Todas estas actividades incrementarán el prestigio de un recinto histórico gaditano abierto a todos los ciudadanos que lo visiten. Se trata además, de vivir con los tiempos que corren, y el mercado no debe quedarse atrás en esta evolución cultural y gastronómica. Para nosotros, la cata del lunes fue todo un acontecimiento.