En lo que fue la Venta Torrealta, en la carretera a Paterna, término de Puerto Real (Cádiz), se levanta un centro ecológico de producción, formación y promoción de productos naturales, además de continuar como venta con servicio de comidas. Nuestra visita al lugar se debió a que el próximo sábado acogerá un evento cultural que también incluirá gastronomía. Concretamente participaremos en una cata de tortillas maridadas con cerveza. Por ello quiero contar lo que vimos en el Cotaller, venta ecológica.

Una amplia zona al aire libre y aparcamiento permite también espacio infantil y un quiosco para comidas con mesitas de piedra. La venta en sí, está formada por el edificio de la antigua venta Torrealta, con barra espaciosa y mesas alrededor de una chimenea.

El Cotaller cuenta con una carta de originales elaboraciones que cambian con frecuencia, en la que todos los productos son ecológicos y de cercanía. Ciertamente comer allí es un auténtico placer material y espiritual.

Por ejemplo, unas papas aliás y unas croquetas de acelgas y apio que animan el apetito proporcionando sabor y aroma. Un tartar de quinoa con almejas, con un toque picante fue un plato original en sabor y presentación. Pero la estrella sin duda para nosotros fue el arroz con salicornia y pesto de algas, al que yo particularmente le daría un 10. La artista cocinera, Mónica González Gómez, hermana de Ana, la persona responsable de la venta. Las algas son –para nuestra alegría- suministradas por la firma Suralgae.

Una tarta de queso y otra de calabaza con chocolate son los postres que tomamos,  comprobando la calidad y ligereza de los ingredientes, sobre todo en digestión. ¡Qué diferencia con tantos postres industriales que estropean nuestra sobremesa! Mientras tanto, tuvimos ocasión de disfrutar contemplando cómo los comensales de la mesa de al lado atacaban unos magníficos huevos fritos con patatas, todo ello de producción propia de El Cotaller.

Por otro lado, comentar que en los terrenos de esta venta se organiza cada segundo sábado de mes un mercadillo ecológico con unos 40 puestos, procedentes de productores cercanos, así como diversos talleres de artesanía y manualidades. De estos talleres de fabricación artesana han surgido alguna que otra iniciativa emprendedora.

Es una suerte tener este centro en los alrededores de Cádiz, que da respuesta a las inquietudes de un consumidor preocupado por el medio ambiente, por la producción sostenible, pero también por recuperar los sabores tradicionales. Y todo ello, aderezado por una cocina de categoría, (doy fe), que la convierte en una opción para comer en un lugar rodeado de naturaleza y proyectos limpios.