Es uno de los platos estrella de la cocina casera, por su gran utilidad y posibilidades. Suponen aprovechar sobras de comida y también poder congelarlas en espera de una ocasión mejor para su consumo. Las croquetas son un ejemplo de cocina clásica, expresiva y sabrosa, que envuelve a mil y un ingredientes distintos para alimentar y proporcionar ricos sabores. Aquí solo incluyo una técnica fácil para hacer croquetas, facilitada por mi amiga Rocío, cocinera experta y equilibrada: todo un ejemplo.

Ingredientes: carne del puchero: ½ kg de jarrete de ternera y media pechuga de gallina, todo ello cocido lógicamente; dos dientes de ajo, una cebolla pequeña, algo de sal, pimienta blanca y nuez moscada; 1 litro de leche y 9 cucharadas soperas colmadas de harina. Para liar las croquetas, se necesitan 3-4 huevos y un vaso de pan rallado.

Elaboración: se pochan la cebolla y los dientes de ajo, todo ello picado. Cuando estén se echa la carne muy picadita y se refríe, se le pone sal, pimienta y nuez moscada, y por último se le añade la leche batida con la harina (en cualquier batidora), y se va moviendo, y cuando empiece a pegarse en el perol y se vea que la bechamel esté espesa significa que ya está lista la masa.

Esta masa hay que dejar que se enfríe antes de formar las croquetas, al menos unas 2-3 horas.

Una vez hechas con su forma, sumergirlas en huevo y luego en pan rallado y freir para consumir inmediatamente o bien congelar, según nuestra intención.

Es importante que la carne esté muy picadita; si vemos que no lo está suficiente, se puede batir junto con la leche y la harina.

Creo que todos deberíamos saber hacer croquetas. Son una cuestión de supervivencia….

Gracias a Rocío por la sugerencia. Con estas cantidades salen bastantes croquetas, según muestra la imagen.