Colores que enamoran por variedad, olor y promesa de excelente sabor. Todo un placer para los sentidos, además de la salud, que siempre está de su parte. En los módulos 1 y 2 del mercado de abastos de Cádiz, Ana Gallán está considerada entre los mejores puestos de la plaza. Su oficio de venta de frutas y verduras, le viene de familia, a ella le encanta y los clientes lo notamos. Frutería Gallán tiene en su haber varios primeros premios en el concurso de Tosantos, (exorno de puestos) que es lo mismo que decir que ama y vive con pasión su trabajo.

Muchos años en este oficio….

Mi padre empezó en un puesto que eran unas tablas pegadas a la pared del mercado sobre los años 50. Pero cayó enfermo del pulmón y mi hermano Pepe se hizo cargo entonces del puesto, cuando tenía 12 años. Tenía que trabajar muy duro para pagar la enfermedad de mi padre. Mi madre también despachaba. Y así fue creciendo el negocio y Frutas Gallán se fue conociendo por su calidad, introduciendo productos nuevos y desconocidos como los kiwis o las frutas tropicales. Yo empecé en los 70,  ayudando a despachar por las mañanas y estudiando por las tardes en la Escuela de Comercio.

 ¿Y qué me dices del trabajo?

Nuestra jornada comienza las 4 de la madrugada, comprando en la lonja. Allí empieza el día negociando y acertando en precios, calidades, ofertas, etc. Luego nos descargan la mercancía en el mercado y a las 5.30 o las 6.00, empezamos a montar los puestos, intentando ponerlos con mucho arte y ofreciendo al público nuestros mejores productos. Empezamos la venta y al final recogemos el género y lo guardamos en las neveras.

¿Te gusta lo que haces?

Mucho. Me encanta adornar el puesto con mi fruta y combinar los colores para ofrecer a mis clientes, que algunos son como de la familia, lo mejor y lo más fresco y haciendo que confíen en mí.

¿Qué ha cambiado en el mercado de Cádiz en los últimos años?

En primer lugar han cambiado los horarios; antes, las mujeres dejaban a los niños en el colegio y se dirigían a su plaza por sus “mandados” a las 9, hora en que se comenzaba la venta. Ahora con suerte se empieza a las 11. Han cambiado los clientes también, que eran fijos; ahora van mirando las ofertas, salvo excepciones,  y sobre todo ha caído desgraciadamente el volumen de las ventas.

¿Y cómo ha evolucionado la calidad de los productos? ¿y la variedad?

Muchísimo. Desde el envasado, las categorías, la selección y la introducción constante de nuevos productos tanto nacionales como de importación, cuando los de interior no están de temporada. A nosotros precisamente nos conocen de siempre por traer productos poco conocidos o usuales como endibias, aguacates, cilantro, hoja de roble, tomates raff, romanesco etc.

5.- ¿Y qué dirías del público?

Por supuesto, ahora el cliente es más entendido y por ello más exigente. Ahora van mucho los hombres a comprar sobre todo los sábados. Por otro lado, con tanto paro y crisis se nota el menor poder adquisitivo, y han bajado el importe de las compras que realizaban; se basan en cosas indispensables y sin derrochar en caprichos.

¿Cómo ves al mercado actual?

Mi deseo es que aumentaran las ventas, que los compradores pudieran aparcar sin problemas en los alrededores del mercado, y que se convencieran de la diferencia de la plaza con respecto a las grandes superficies, en calidad y precio, y sobre todo en el trato personal. Nuestro mercado se está consiguiendo actualizar muy bien con el nuevo rincón gastronómico.

Y algún comentario, queja o ilusión…

Ilusiones todas las del mundo. Ver el mercado en auge con esa afluencia de público selecto y entendido, que después de comprar se toman sus vinitos y sus tapitas, y nosotros dispuestos a servirles y ofrecerles nuestra atención, experiencia y profesionalidad, que no es poco.

Mi hermano me dejó como herencia el amor a nuestro puesto y la ilusión de superarme día a día. Le pido a Dios que me dé fuerzas para que “Frutas Gallán” siga conociéndose y brillando por su calidad y prestigio.

Gracias, Ani. Contigo da gusto comprar. Nos vemos el sábado.