Algo que siempre sea útil, que nunca pase de moda, que sirva para uno y para muchos…nada de electrónica ni textil, que ni siquiera cotice en bolsa, algo exclusivo y que si además es barato, pues mucho mejor. Algo que valga su peso en trabajo y en experiencia. Algo para recordar siempre. Tres hijos tres –entre 18 y 26 años- recibieron este año de los Reyes Magos algo muy especial: un recetario de cocina cada uno, manuscrito y dedicado por su madre, como el último best seller mundial. Esta cocinera ya es una estrella editorial.

Cada recetario –los tres son exactamente iguales- lleva lo más útil de la cocina diaria, lo que todo nosotros deberíamos saber hacer para comer de un modo decente, sano y sabroso, y sabiendo combinar los productos para que no nos aburramos demasiado. Porque hay que cocinar de todo: carnes, pescados, verduras, legumbres, pasta…. Y todo eso que ya está más que experimentado por mamá, y que sabemos que salió rico, que está dominado, todo eso se ha plasmado en un librito, a modo de manual de instrucciones de supervivencia para bienestar de estómagos y mente.

Tres recetarios tres, con instrucciones para hacer macarrones, albóndigas, garbanzos, croquetas del puchero, arroces…. En fín lo imprescindible en una casa, y que pocos jóvenes se atreven a organizar. Tres manuscritos con un incalculable valor material y sentimental. No hay mejor momento para transmitir la sabiduría doméstica, la sencilla y valiosa información de aquellos platos que nos han hecho felices sin olvido y que nos han dado calor y alegría en la mesa.

A ver si cunde el ejemplo, con cualquier excusa, de regalar un recetario propio, como guía diaria y de referencia. Es la mejor inversión en I+D para el futuro de nuestra salud. Y no hay un regalo mejor, por algo lo pidió una madre a los Reyes Magos.