Un mercado de abastos como el de Triana siempre vende marca, recibe turistas y es objeto de atracción por visitantes y vecinos. Y hacer cerveza en un puesto de ese mercado –el número 36 por ejemplo- añade sin duda un valor a su oferta. Desde mayo de 2012 tres socios emprenden la aventura de elaborar una cerveza 100% artesana, en ingredientes y en todo el proceso de producción. Cualquiera en su casa puede hacer cerveza, solo que deberá encontrar un nivel de sabor y calidad adecuado para ser competitiva en el mercado de las cervezas artesanas, un sector cada vez más desasrrollado. Con Taifa, Sevilla tiene ya su propia cerveza artesanal.

Gusto por la cerveza y ganas de difundir su cultura son fundamentales para comenzar esta actividad microcervecera, de imagen andaluza, no localista y con reticencias árabes, que produce dos variedades de esta popular bebida: la rubia y la tostada, ambas con ingredientes naturales. En el puesto de Taifa también se venden otras cervezas artesanas, nacionales o internacionales. Además, distribuyen su producción a otras tiendas, gastrobares y restaurantes.

Se trata de cocer agua con los ingredientes acostumbrados: malta, cereal, levadura y lúpulo, durante 5-6 horas, obteniéndose el mosto. A partir de ahí se elaborará la cerveza en los fermentadores existentes en el mismo puesto, con capacidad para 100 litros cada uno, con diferentes procesos a diferentes temperaturas, sacando el máximo partido al lúpulo y los cereales, sin añadir conservantes, buscando conseguir el amargor justo. Dos semanas de fermentación a baja temperatura (lager) necesita la  cerveza rubia (tipo pilsen) y posteriormente 1 mes de maduración en  botella para que los sabores y el punto de amargor se estabilicen. En el embotellado se le añade una proporción de azúcar que mantiene viva la levadura, produciendo el CO2.  La cerveza tostada necesita 1 semana de fermentación y 2-3 meses en botella. La temperatura de consumo de esta última se aconseja en los 5-8º C. Estas cervezas –al ser artesanas- conservan perfectamente vitaminas y antioxidantes, y tras su embotellado tienen un año de caducidad. Actualmente se producen 1.500 litros al mes. Su objetivo es llegar a alcanzar 3.000 botellas de 33 cl a la semana.

Empresas como Taifa fomenta los productos locales y la elaboración diferenciada además de ser un excelente reclamo turístico. El horario de venta al público es  de lunes a jueves de 11 a 15 horas y los viernes y sábado, de 11 a 15 h y de 20.30 a 23.30, pero si vas  cualquier mañana, los verás desde bien temprano elaborando las cervezas.

Las Taifa pueden encontrarse en Sevilla en los siguientes establecimientos: El Tejar Copas, en calle San Jacinto num. 68; Taberna de Paco España, en calle Alfarería; Cocina del Dr. X, en calle Evangelista y La Comidilla (solo la tostada), en calle Callao, 1.

Próximamente pondrán una web con posibilidad de compra por internet, y estarán presentes en ferias y tiendas especializadas de productos artesanos. Tiene intención de participar en concursos de cervezas.

De momento en casa hemos saboreado la cerveza tostada y nos ha encantado. No debe tomarse muy fría, y sin embargo, hidrata, limpia la boca y deja un agradable recuerdo frutal. Su sabor es muy especial así como su aroma. Bien por Taifa, nombre elegido por «brainstorming».

En la foto de arriba, Jacobo Portillo, uno de los tres socios de Taifa, que habitualmente está en el puesto del mercado. Allí se puede comprar o degustar las cervezas, junto a otros productos del resto del mercado (por ejemplo comidas preparadas a modo de tapas….)