El Club de la Talega es una sección de este blog de cocina, que está bastante parada últimamente, pues apenas escribo en ella. El tema de las talegas de pan me interesa muchísimo, lo he dicho más de una vez. Por un lado, tengo claro que ahorramos bolsas de plástico, y por otra, cuidamos el pan y por supuesto, el medio ambiente. Da gusto ver una talega de pan (llena, claro) colgada de la pared en la cocina, incluso detrás de la puerta.

Por eso, me alegra publicar las imágenes de tres talegas recibidas de mi amiga Lola López, editora del blog La fritada, también dedicado a la cocina casera, la de todos los días, la de guisos, horneados y ensaladas, y que está que no para. Os lo aconsejo.

Dice Lola en su correo que las dos primeras talegas eran de sus sobrinas y que las hicieron en el colegio cuando eran pequeñas, por lo que ya están muy usadas. Mejor, así tienen más valor sentimental.

Pues eso, que las talegas son una buena idea para conservar el pan y no tener bolsas de plástico rodando por la casa. Y estas tres talegas de Lola se incluirán en un álbum de talegas que tengo guardadas en Comeencasa.

Aprovecho para animar a todos los que hayais leído hasta aquí para que os hagáis con vuestra taleguita de pan, para transportarlo y conservarlo. Y si me queréis enviar la imagen de la bolsa, mucho mejor. Las tengo de casi todos los colores y modelos: de tela de vichy, de algodón, de lienzo, bordadas antiguas y modernas, pequeñas y grandes según tamaño del pan, e incluso de ganchillo. Esto de las talegas da para mucho…

Muchas gracias por tu envío Lola.