Un plato riquísimo, suave y que puede tomarse tanto frío como caliente. Puede hacerse en la thermomix, en el microondas o por el método tradicional. Digamos que lo hice con un poco de todo, pues el robot alemán es la mejor batidora que existe. Luego terminé el plato con el horno tradicional al baño maría.

Ingredientes: ¾ Kg de puerros (pesados sin la parte verde), medio vasito de tomate frito casero, ¼ de gambas o langostinos, 1 envase de nata líquida de 200 g,  sal, pimienta y 4 huevos.

Lavar y cortar en trozos los puerros y ponerlos a cocer unos diez minutos en agua hirviendo (yo los herví en el robot), sacarlos y quitarles el agua con un papel de cocina. Mezclarlos con la nata a gran velocidad junto con la sal.

Pelar los langostinos (pueden ser también gambas) y trocear cada uno en dos o tres piezas y añadir a la mezcla anterior. Echar los huevos y mezclar todo suavemente, para que las gambas puedan masticarse.

Calentar el horno, y en un molde tipo plumcake (por ejemplo), verter la mezcla anterior, que a su vez colocamos en otra fuente mayor con agua. Dejar en el horno unos 50 minutos a temperatura 170. Probar si está hecho con una aguja.

Los puerros le dan una textura finísima al pastel.