Tenía pendiente hacer una receta con cerveza, más allá del clásico pollo. El recetario que compré en la tienda Gadesbeer “Cerveza. 30 recetas sabrosas dulces y saladas” tiene un atractivo formato y un interesante contenido, El librito se estructura en Entrantes, Platos principales y Postres, además de recomendaciones sobre qué cerveza escoger para cocinar o para acompañar. Está claro que la cerveza en la cocina puede sustituir perfectamente al vino o a la sidra, siempre que se equilibren los sabores, para que ninguno de ellos destaque.

Ingredientes para 4 personas: un solomillo de cerdo ibérico (700 g aprox), 1 naranja grande de zumo, 40 g de azúcar moreno, 2 cucharadas de miel (de la provincia de Cádiz), 2 cucharadas de salsa de soja, 10 cl de cerveza ámbar (utilicé la escocesa Trashy Blonde… y un poco más de lo indicado), 10 cl de caldo de ave casero, 2 cucharadas de aove, 20 g de mantequilla, ½ cucharada de cilantro picado (yo utilicé especias de algas), sal y pimienta molida y algo para decorar.

Elaboración: limpiar la naranja, rallar la piel. Exprimir y reservar el zumo. Mezclar la miel y la salsa de soja y untar el solomillo con un pincel. Salpimentar la carne y dorarla a fuego medio en una cazuela con el aceite y la mantequilla, dándole vueltas varias veces hasta que empiece a caramelizarse. (En este punto el aroma es espectacular).

A continuación espolvorear el azúcar moreno y el cilantro picado, esparcir por encima la piel de naranja y verter la cerveza, el caldo y el zumo reservado. Tapar y cocer a fuego lento unos 20 minutos.

Entonces hay que sacar la carne de la cazuela, para reducir la salsa a fuego medio hasta obtener una textura melosa.

Por último, cortar el solomillo en medallones, y ponerlos de nuevo en la cazuela para calentarlo durante unos 5 minutos a fuego muy lento. Decorar y servir caliente.

NOTA: yo ya tenía el solomillo troceado de antes. Pero lo ideal es guisarlo entero, y luego cortarlo en medallones para servirlo. De todos modos el solomillo estaba exquisito.

Sobre la cerveza: Aquí os dejo información en un enlace sobre su cata.

Esta cerveza escocesa, poco convencional, tiene sabores a cítricos, es amarga, y ciertamente “explosiona en boca”, tal como comentaba Ricardo Reyes, gerente de la tienda Gadesbeer. Una vez utilizada en el guiso del solomillo, la terminamos en la mesa. Nos gustó el maridaje, pues la naranja está presente en ambos.