“Porque la cocina es amor, es intención de agradar, de gustar y de querer”. Después de leer esta frase -más propia de mis caseras ideologías que de sus canallas reflexiones- con el post de Pepe Landi, me he quedado en blanco, sin saber qué aportar, porque ya no me quedaban expresiones. ¡Cómo escribe este tío!… Pero, a lo que voy; el viernes pasado estrené vestido rebajado (de temporada) para la inauguración del nuevo local de comidas LaCandela, en la esquina de calle Feduchy de Cádiz. No fue solamente un evento social, que también, sino la demostración pública de un camino recorrido y culminado para hacer realidad un hermoso proyecto. Los testigos del nacimiento fuimos un grupo de prestigiosos miembros de grupos gastronómicos y una pandilla de blogueros sin ira. Y los emprendedores: Carmen Adán y Víctor Piñero.

Los que se atreven a leerme sabrán de sobra que siempre ensalzo la cultura del esfuerzo, de la constancia, de lo bien hecho y con fundamento. Y que adoro la virtud de la planificación de las tareas importantes tanto como la atención de los pequeños detalles que son los que nos hacen felices a todos. Los jóvenes protagonistas de LaCandela han cruzado los siete mares en la geografía de la cocina, del servicio de mesas, de la decoración y de la creación de ambientes con sabor para el cliente. Por eso, su local es algo más que un establecimiento hostelero; lleva mensajes positivos, detalles creativos, ideas rehabilitadas y refundadas. Además de ofrecer comida buena y decente y bebida variada –que ya es bastante- ellos se han propuesto aportar algo más: una visión positiva de las cosas, una razón sencilla para vivir y la fuerza de la imaginación al servicio de su propia capacidad. Un gran equipo acaba de ponerse en marcha.

En unos tiempos de cruel escasez en los bolsillos, solo lo auténtico tiene justificación y derecho a ocupar el espacio, porque lo falso ya está descubierto e imputado y tendrá que expiar sus pecados. Sobre lo primero planea el oficio y sobre los otros la superficialidad. Al final, triunfa el amor a la cocina, al trabajo, y al otro, que además nos hace cocinar. Por eso, es conveniente dar de más en el cambio.

En fín, que me enrollo más de la cuenta. Abierto en un clima de detalles, juventud y sin embargo experiencia, La Candela solo cerrará los lunes, ofreciendo además desayunos ricos y saludables. Víctor, su artesano por la Escuela de Hostelería de El Carmen, apuesta por una cocina casera, de ingredientes claros y frescos, con un toque joven. Dice Landi que en este lugar ha visto el futuro de la hostelería de Cádiz. Creo que lleva razón. Los hosteleros, como los blogueros, debemos definirnos, ser constantes, humildes, y aportar chispa propia.

Iba a colgar imágenes de las excelentes tapas que probamos en la inauguración, pero prefiero que os lo imaginéis: bolitas de queso fritas, tostas de morcilla con manzana caramelizada, brochetas de pollo y gambas, etc.….por no hablar de los originales soportes en los que se presentan…un placer para los sentidos.

Me temo que vamos a ir bastante por La Candela.