Ya sé que voy fuera de plazo, porque el 30 de septiembre terminó el I curso de tortillología, pero a mí me quedan aún un par de estudios que entregar, como es el caso de esta tortilla de calabaza, originaria de Alicante. Me dio la receta Paco Tigre (mi pescadero del mercado de abastos), gran cocinero y aficionado a la buena gastronomía. Dice que cuando hizo la “mili” en la marina, un compañero de la academia de submarinismo le habló de esta tortilla de calabaza, que la hacía su madre para cenar. Bueno, pues ayer la hicimos para cenar y todos quedamos encantados, es de las mejores que hemos probado y merece la pena compartirla y añadirla a la base de datos. Mi hijo dice que es una tortilla espectacular.

Ingredientes para 3 personas:

-Dos patatas medianas, igual cantidad de calabaza (en Alicante utilizan la verde, pero yo le puse calabaza de violín, más dulce), Tres huevos, media cebolla morada, una pizca de pimienta blanca, aceite de oliva virgen extra, sal y perejil picado.

En un perol ponemos la cebolla muy picadita a pochar a fuego lento (unos 5-7 minutos) y reservamos, escurriéndole el aceite. Pelamos las patatas y la calabaza a taquitos y las freimos en abundante aceite. Dejamos escurrir y reservamos.

Batimos los huevos y les añadimos las patatas y las calabazas ya fritas y la cebolla pochada, la pimienta y el perejil picado y sal. Lo  mezclamos todo muy bien.

Calentamos en la sartén el aceite (poco), vertemos el contenido de la mezcla, y esperamos a que cuaje la tortilla. Damos la vuelta con el vuelve tortillas y servimos.

Está riquísima, tanto caliente como templada. Y no olvidemos las propiedades de la calabaza, que son muchísimas.