¡Qué poco aficionada soy a la carne!.  En casa también escasea en el menú tanto de ternera como de cerdo. Pero hay que salir a conocer, probar y sacar conclusiones, que además del conocimiento gastronómico, sirven para reconocer a los que hacen las cosas bien. Por eso aceptamos la propuesta de comer en Los Rescoldos, restaurante situado en el llamado Paseo de la Puntilla, frente al pinar, en El Puerto de Santa María. La visita me resultó un placer, no solo por las carnes, sino por el resto de la carta.

Éramos cinco y pedimos platos para compartir. Ahí van los primeros: tortitas de rabo de toro con tomate cassé, un plato jugoso y fibroso para empezar. Siguieron unas papas aliñás, refrescantes y bien hechas. No me quise perder la crema de galeras, algo exquisito, y que me gustaría hacer en casa a la primera oportunidad. El vino elegido para esta fase de entrantes varios, Pittacum, de Bierzo, tinto joven y elegante.

Tras las primeras degustaciones conseguidas con nota muy alta, pasamos a las propuestas de carne propiamente dichas, razón de ser de Los Rescoldos; comenzamos con una musaka de retinto, variedad de carne que encuentro en el mercado de abastos de Cádiz, garantía de calidad y sabor. La musaka nos encantó.  A continuación, un lomo de ternera avileña con cristalitos de sal, dejó un sabor distinto, más suave en el paladar. Siguió un lomo de vaca parda alpina, y un lomo alto de retinto, también de la provincia gaditana. Terminamos con un lomo alto de vaca rubia de 8 años, con 45 días en cámara. Las patatas fritas eran también una obra de arte en la presentación de estos platos.

No sé con cual variedad de carne me habría quedado…. Creo que con el lomo de retinto. Es una suerte tener esta ganadería por aquí.  Las manos del cocinero son fundamentales para sacar el mejor partido a estos chuletones. Cada carne nos aportó algo distinto.

Y no quisimos irnos sin probar los calamares rellenos de la casa, de original presentación. Lo mismo pudimos decir de los postres, concretamente de bizcocho de canela con helado y de la tarrina de chocolate rellena de queso y miel. Un sorbete de limón al cava nos dejó el mejor sabor de boca tras la comida.

El restaurante Los Rescoldos lleva abierto desde el pasado mes de marzo y ya tiene nombre en la provincia. El amplio local cuenta con una barra para tapeo, al igual que la terraza exterior. Su cocinero, Joaquín Ramírez, inició el proyecto junto a sus dos hijos, después de haber sido durante años jefe de cocina del prestigioso hotel Monasterio.

Con este gran nivel de cocina, servicio y precio razonable, al terminar solo nos faltó darle un aplauso. Mereció la pena.