No siempre está uno a la altura en la cocina. Hay veces que tienes que salir corriendo, dejando el plan de comidas del dia en un nivel mínimo, para que el personal destinatario termine de hacer o presentar el plato. Eso me pasó la semana pasada, que dejé preparada una ensalada de arroz que luego resultó riquísima, pero a la que le faltaba una salsa para darle el punto. Mi amiga Pili Tubal me sugirió que le pusiera una salsa de nueces. Yo dejo al criterio de los posibles lectores-visitadores qué debería llevar este arroz tan guay.

Ingredientes: una taza de arroz bomba, un calabacín, 100 gramos de buen jamón cocido, un puñado de piñones y otro de pasas, y una rodaja ancha de queso rulo. Para terminar, una o dos banderillas de mojama, atún y queso.

Aquí solo se trata de cocer el arroz como hacemos habitualmente (15-20 minutos), enjuagándolo debajo del grifo y reservándolo. El calabacín hay que pelarlo y en rodajas hacerlo a la plancha para que esté algo doradito. El resto (jamón y queso rulo de cabra) hay que trocearlo. Pasas y piñones se añaden a ojo.

Tras la mezcla, solo corregir de sal. La ensalada –repito- salió muy buena, pero no me dio tiempo a hacer una salsa apropiada. A veces los platos, como las películas, pueden tener distintos finales. Es cuestión de saber escoger uno.

¿Cuál le pondríais?