Cuando un grupo de más de ocho quiere salir a comer son muchas las cuestiones que se plantean: ¿Cuánto gastar? ¿dónde comer bien? ¿habrá consenso?. Porque en un grupo familiar, por muchos deseos que haya de compartir un almuerzo o una cena, todo se hace más complicado…. En esta ocasión, la primera propuesta de lugar y precio fue aceptada por la mayoría: el Arsenio Manila, en el Paseo Marítimo de Cádiz. Era cuestión de preguntar y comentar el menú con Toni, el responsable del establecimiento.

Menús de grupos se llamaba la solución. “Apostamos por una gastronomía de calidad, menús sanos y equilibrados, variados y con productos de la máxima Calidad”, ése era el texto que acompañaba a los diferentes platos, clasificados según composición y, por supuesto, según precio. Y como todos los menús, incluían bebida. Además, estaban abiertos a cualquier cambio o sugerencia en los platos.

Fueron ocho platos, ocho propuestas, todas ellas para compartir, excepto el primero –un exquisito salmorejo- y el último –un riquísimo postre- . Éste es el informe cuantitativo y un poco cualitativo.

Salmorejo y atún marinado. (Salmorejo, atún marinado, arándanos y vinagreta de piñones). Un plato de buena textura y sabor. Hay quien ni lo probó, pero sirvió para que otros repitieran….

Ensalada Wasabi (Mix de verdes con pulpo cocido, langostinos Panko, guacamole y salsa de wasabi). Riquísimo, a todos gustó, incluso a los recalcitrantes.

Burritos (Tortitas de maíz Japo & Mex). Japo: Atún marinado, wasabi, jengibre, rábano y lechuga de mar, y Mex: Pollo y verduras especiadas y salteadas con cheddar con guacamole. Un plato de lo más atractivo por fuera y por dentro.

Huevos ricos y famosos. Revuelto jugoso de patatas, cebolla confitada y trufa negra con lascas de jamón ibérico de bellota templadas. Riquísimo, y, en efecto, muy jugoso. Le dimos un 10.

Calamar y queso brie frito. (Calamar y queso brie frito con dulce de piña y dátiles). Nos dejó con la boca abierta por la exquisita presentación y sabor.

Wok Marinero (con arroz Basmati).Langostinos, chipirones y pulpo con verduras thai. Aliño de ajo y guindilla. A estas alturas, no entraba igual, pero muy bien hecho, por supuesto que lo degusté.

Pluma ibérica con berenjenas y trufa. Pluma a la BBQ con berenjena asada y trufa negra. Como último plato, a resaltar la calidad y presentación de la carne y de las patatas fritas.

Postre: sopa de chocolate blanco con fresas y yogur, helado de fresas, rosas y ralladura de lima. De fina textura y sabor.

Por cierto, solicitamos un cambio: mitad del wok marinero con otra mitad de croquetas del puchero, que estaban de muerte.

En suma, buena impresión la del menú de Arsenio Manila, que, para un precio bastante asequible, se ha esmerado sin duda para ofrecer la mejor variedad, calidad y presentación de los platos, distanciándose un poco de otros menús u ofertas más repetidas y con menos sabor y consistencia.

Éstas son mis apreciaciones. El resto de los comensales salió muy contento, aunque cada uno tuvo sus preferencias.

Buen trabajo el de Arsenio Manila.