Este plato está cuasi copiado de la web Gastronomía y Cía, que en su último post incluyó recetas frías de pescado, que a mí me encantan. Pero en ese momento no teníamos un queso cremoso para poner ni tampoco nata líquida, por lo que lo sustituimos por leche. Pusimos piñones para completar en lugar de avellanas picadas. Algunos pequeños cambios que no disminuyeron el éxito de la receta, si bien lo de la leche no dio el resultado esperado, sin duda el efecto de la nata líquida es mejor. Las cantidades dieron para 4-5 platos. A continuación lo cuento:

Ingredientes: 8-10 placas de lasaña precocida, 500 g de espinacas frescas y limpias, 2 lomos de pescada fresca blanca (preparadas por mi pescadero), ½ cebolla fresca, 2 ajitos, algo de pimienta blanca, especias de algas, un puñado de piñones, queso parmesano, aove, sal, y un chorreón de leche. (Echamos de menos nata liquida, pues le faltaba cremosidad).

Elaboración: sumergir las placas de lasaña en agua templada y dejar unos 20 minutos. Hacer la pescada a la plancha o en el microondas, con un poco de sal y especias de algas o perejil.

Cocer espinacas con sal y reservar. Picar y pochar cebollas 10 minutos en un perol con aceite, añadir los ajitos picados y continuar; añadir las espinacas, saltear y mezclar con algo de sal y pimienta negra. Mezclar la merluza cocida con la mezcla anterior. Hacer la salsa (opcional)

En fuente de horno, con horno calentado a 180º, disponer las placas de lasaña, y encima la mezcla de espinacas y pescado y de nuevo las placas. Al final, añadir queso parmesano y los piñones. Y a gratinar al horno unos 15 minutos.

Con la reserva de añadir nata líquida en vez de leche, este plato está muy rico….según aclamación popular de casa.