Cuando en Mayo de 2011 visitó Cádiz un numeroso grupo de armenios residentes en España, les enseñamos entre otros este majestuoso edificio barroco situado en la plaza de Argüelles, 3, construido por el comerciante textil de Indias Juan Clat Fragela, que creíamos procedente de Armenia, pero nacido en Damasco, es decir, sirio. También les mostramos la famosa Casa Fragela, sufragada por Clat, como hogar de mujeres huérfanas y viudas, situada en la plaza que lleva su nombre, frente al Gran Teatro Falla, y hoy residencia de la tercera edad. Estos días, la Casa de las Cuatro Torres ha sido noticia por albergar la exposición “Ahora el Mar”, muestra de arte y comercio de vanguardia vinculado al mar, celebrada del 19 al 29 de julio, dentro del ciclo BIMAC 2012 (Bienal Marítima Cádiz 2012). Gracias a este evento cultural del Bicentenario 2012, dirigido por Miguel Ramos Grosso, hemos podido conocer una de las casas, la llamada puerta norte.

“Construida entre los años 1736 y 1745, en realidad engloba a cuatro casas independientes, con planta rectangular. Sobre ella se levantan cuatro esbeltas torres miradores del tipo garita. Los muros conservan aún gran parte de la decoración originaria, concentrado en la planta superior y torres. Cada una de las casas se organiza en torno a un patio que se abre a una escalera por medio de una triple arcada sustentada por columnas de mármol”. (Del libro Cádiz artística y monumental, de Juan y Lorenzo Alonso de la Sierra).

Al parecer, Juan Clat deseaba un edificio con cuatro torres miradores, pero al no permitirlo las normas urbanísticas de la época, que limitaban a una torre por casa, decidió construir cuatro casas, con su torre correspondiente cada una.

En 1717 se traslada a Cádiz, desde Sevilla, la Casa de Contratación, lo que permite a la ciudad trimilenaria disfrutar del monopolio del comercio con América hasta 1765. Este periodo de tiempo se conoce como el “siglo de oro del comercio gaditano”, estableciéndose en la ciudad numerosos comerciantes o Cargadores de Indias, uno de los cuales fue Juan Clat “Fragela”, rico y benefactor, constructor de la Casa de las Cuatro Torres y de la citada Casa Fragela o Casa de las Viudas. Las torres miradores indicaban la posición social y riqueza del propietario. La casa típica gaditana del comerciante de Indias era para vivir, trabajar, hacer negocios y almacenar pertrechos. La situación y altura de las cuatro torres dan protagonismo a esta casa en el mar.

La exposición citada “Ahora el Mar” se instaló en la casa de la puerta Norte, más cerca a la Alameda, pues las otras tres casas están ocupadas por vecinos. En ella hemos podido contemplar una muestra de artistas, empresas e instituciones contemporáneas que crean bajo la influencia del mar en la provincia de Cádiz, desde el punto de vista comercial y empresarial, científico, arquitectónico, artístico y cultural.

Además de un elenco de artistas contemporáneos, (Arsenio Rodríguez, Carmen Bustamante, Daniel Vázquez, José Manuel Vera Borja…) participan en la muestra una serie de colectivos artísticos e instituciones como La Lavadora (formado por Mauro Bonilla y Marta Herrera), la Fundación Provincial de Cultura de la Diputación de Cádiz, la Escuela de Vela de la Flota Snipe de Cádiz, el Parque Metropolitano de Los Toruños, la librería Quorum, la Universidad de Cádiz, etc.

La Bienal Marítima (BIMAC 2012) continuará sus exposiciones a lo largo del año, en la Casa de las Cuatro Torres, finalizando la muestra del 26 al 30 de diciembre próximo, con el Salón Gastronómico de Productos del Mar. Creemos que actualmente ésta es la única casa de cargadores de Indias abierta al público. Anteriormente, esta misma organización abrió con otra exposición (Cádiz Preview) la Casa de Aramburu, situada en la Plaza de San Antonio, de la que aquí dimos información.

No obstante, la Casa de las Cuatro Torres necesita una esmerada rehabilitación que le permita recuperar su primitiva belleza interior, sobre todo en suelos y cerramientos interiores. Las estancias son de gran belleza y están dotadas de una luz excepcional. (Por cierto, no me atreví a subir a la torre mirador).

Iniciativas como BIMAC 2012 ayudan a que gaditanos y visitantes nos reencontremos con nuestro pasado más próspero, relacionado con el mar y su comercio.