Es domingo y tengo mucho por escribir en Comeencasa. Pero además del blog, hay que atender otras cosas como poner lavadoras, descongelar pescado, limpiar la nevera, fregar la encimera y… tender la ropa.  Como me da cosa dejar tantos días el blog parado, publico mientras me pongo a redactar una receta que probamos la semana pasada, elaborada por supuesto en nuestra cocina. La encontré (bueno, algo parecido), en un recetario de batidoras Turmix y es algo antigua (exactamente de 1960). El caso es que nos gustó mucho, pues añade a la pasta un montón de cosas ricas y digestivas.

Para cuatro personas: 125 gramos de macarrones (esta cantidad es revisable según preferencias), 100 gramos de buen jamón ibérico picado, 1 cebolla o cebolleta, dos tomates maduros, 150 gramos de queso cremoso o semicurado (yo solo tenía queso fresco), 150 gramos de pollo cocido, sal, pimienta, queso parmesano rallado  y aceite de oliva virgen extra.

Lo primero, cocer los macarrones según diga el envase. Escurrir y reservar. En el vaso de la batidora (en este caso la thermomix, que ya estamos en el siglo XXI), mezclar todos los ingredientes, lo más fino posible. Ir calentando el horno.

En una fuente de horno, colocar primero una capa de macarrones cocidos, a continuación, otra de la mezcla, luego macarrones, etc., terminando con macarrones y el queso rallado. Poner al horno a gratinar unos 10 minutos a fuego suave. Servir.

En la receta original, hay otros ingredientes como mantequilla, que he evitado por aquello de tener más calorías y ser menos saludable que el a.o.v.e. Pero sí incluye champiñones cocidos, (que no tenía en ese momento), que estoy segura darían un buen toque a la mezcla.

Este plato es un buen plato único.

Por cierto, la lavadora ya acabó el lavado….