No sé vosotros, pero yo tengo el correo electrónico echando humo. Por mail me llegó, por ejemplo, información sobre dos temas tan interesantes como el aceite de oliva virgen extra y el salmón en relación con el anisakis. La relativa al salmón, en formato nota de prensa de la firma Norge a través de www.tactics.es  su empresa de comunicación; y sobre el aceite de oliva un comunicado hecho por el periodista especializado en viajes Paco Nadal. Veamos.

Salmón y anisakis: (Mayo 2012): Ante el aumento de las infecciones por anisakis registrado por las autoridades sanitarias españolas, el Consejo de Productos del Mar de Noruega recuerda que el Salmón Noruego no puede estar infectado por este parásito.

Los peces procedentes de la pesca extractiva o de granjas de engorde (que capturan peces salvajes que luego crían en cautividad) están expuestos al contagio del anisakis, ya que se encuentran en la pirámide alimentaria marina que va desde el kril hasta los grandes mamíferos.

Esta posibilidad no existe en las granjas noruegas. Allí, la totalidad de la vida de los salmones, desde la fecundación de los huevos hasta el sacrificio de los adultos, se realiza en condiciones controladas. La alimentación de los peces se basa, exclusivamente, en piensos desarrollados específicamente para los salmones. La elaboración de estos piensos incluye un proceso de deshidratación de los mismos, durante el cual quedan esterilizados, impidiendo que organismos como el anisakis puedan entrar en contacto con los salmones de las granjas.

El NIFES, National Institut of Nutrition and Seafood Research, de Noruega (www.nifes.no) ha sido el responsable de realizar los análisis que sostienen que el Salmón de Granja no puede tener anisakis. Sus estudios están a la base de la exención que realizó el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (www.msc.es) en su redacción del Real Decreto 1420/2006 sobre prevención de la parasitosis por anisakis. En el texto legal que regula la lucha contra este parásito, se fija la obligación del congelado a los pescados en general y al salmón salvaje en particular, quedando de facto excluido el Salmón Noruego, criado íntegramente en las granjas de los fiordos de Noruega. www.mardenoruega.com

Más información, Cristina Galiano 

Aceite de oliva: el periodista Paco Nadal, cuenta su experiencia en una cata de aceite durante una breve estancia en Jaen, de donde sale el 25% de la producción mundial de aceite de oliva. Nadal descubre que no es aceite de oliva virgen extra todo lo que reluce. Y subraya algunos factores para no ser engañados al comprar un aceite supuestamente bueno:

La calidad de un aceite depende de muchas cosas, pero sobre todo del momento en que se recoge la aceituna y de lo dañada que llega a la almazara. Así que de la centrifugadora (ya no se usan prensas) salen tres tipos de aceite:

Aceite de oliva lampante: el de peor calidad, hecho con aceituna muy madura y dañada. Huele fuerte y rancio y tiene más de 2 grados de acidez. No es apto para el consumo humano

Aceite de oliva virgen: la primera calidad apta para el consumo. Un aceite con buenas cualidades organolépticas y sin mezclas.

Aceite de oliva virgen extra: el de mejor calidad, hecho con aceitunas recogidas los primeros días de cosecha y que no han empezado a fermentar antes de llegar a la almazara. Tiene la mejor cata: huele a puro fruto, a oliva.

Bien, pues el lampante se lleva a las refinerías donde a base de muchos productos químicos y mucho tratamiento físico se le eliminan las impurezas, pero también lo poco que tenía de sabor y color. El resultado es un líquido parduzco, inodoro e insípido que recuerda poco al aceite.

A ese refinado se la añade luego una pequeña porción de aceite virgen (no más del 20%) y se obtiene el aceite de oliva 1º (un grado) que nos venden en las tiendas como oro líquido, aunque en realidad lleva más química que aceite u oro. Si se le añade un poco más tenemos el aceite de oliva 0,4 grados. Es el aceite más vendido en España, pero ningún fabricante aclara que viene de un refino ni en qué proporción lo mezcla con el virgen. Ahora les han cambiado la denominación, para liarlo todo más, y lo que antes eran 0,4º y 1º les llaman suave e intenso. Mismo perro con distinto collar.

Por en medio caben todo tipo de experimentos, añadiéndoles aceites de semillas y cualquier cosa permitida por ley que estabilice y dé color a «eso». No hay más que ver las garrafas de supuesto aceite de algunos restaurantes, con un color y una densidad más próximas al detergente que al zumo de la aceituna. Para echarse a temblar.

Más información en Comeencasa: http://www.comeencasa.net/2011/11/04/el-aceite-la-cata/ y http://www.comeencasa.net/2011/11/11/el-aceite-mercado-y-consumo/