Después de haber asistido al acto de presentación de la ruta de tapas del barrio de La Laguna, y que según los organizadores, está teniendo un gran éxito de público,  vamos a hablar de dos de las tapas que hemos probado hasta ahora en el concurso, cuyos establecimientos ofrecen propuestas en las modalidades tapa 1812, tapa 2012 y tapa Caracol. Son Arsenio Manila y El Enigma de 1812. El primero está situado en el Paseo Marítimo y el segundo en una calle perpendicular, José García Agulló, muy cerca uno del otro.

La tapa 2012 del Arsenio se llama Ropa vieja con habitas baby. Es una especie de albondigón relleno de crema de ropa vieja del puchero, con la misma textura del humus, sustituyendo los garbanzos por chícharos (guisantes), junto a una salsa fina y rica hecha de habitas. El resultado me pareció impresionante. Es una tapa trabajada, muy elaborada, muy conseguida y muy sorpresiva. La aconsejo. Arsenio Manila no para de buscar nuevas recetas y es ya una referencia en el Paseo Marítimo. Me ha encantado la tapa, aunque tendremos que seguir investigando en otros establecimientos para poder comparar.

Y en cuanto al Enigma de 1812, bajo el nombre La Vaca Noctámbula del Puntal, este bar presenta un estofado tradicional de vaca, inspirándose en un relato ocurrido en el fuerte de Puntales allá por 1812, recogido en el libro “Relatos gastronómicos de cuando el Cádiz de las Cortes”, escrito por Carlos Spínola, cuya lectura recomiendo por su amenidad. La vaca en cuestión, tras el correspondiente susto, apareció flotando en aguas de la bahía junto al baluarte, víctima de una caída accidental desde alguna embarcación. El animal fue hábilmente despiezado y cocinado con gran aprovechamiento y festín por los hábiles soldados que hacían guardia. La receta primitiva también se recoge en el libro.

Tapas y literatura en La Laguna pueden ir de la mano.