En la tarde del pasado viernes quedó inaugurada en Cádiz la sede social de la Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María, al año de su creación como entidad privada. Su objetivo es rehabilitar el convento gaditano más antiguo de la ciudad, actualmente inhabitable, posibilitando la vuelta de las monjas concepcionistas que lo ocupaban. El local, en la calle Mirador (junto a la capilla del Nazareno de Santa María), servirá para informar a socios y público en general del proyecto redactado para la rehabilitación parcial del edificio. Ante la dificultad de obtener financiación pública debido a la crisis, es preciso buscarla en la sociedad civil. Para ello, la Asociación ha editado un catálogo de ayudas, desglosando las partidas del presupuesto de obras en aportaciones desde 3 euros, facilitando la colaboración ciudadana en este sueño, plasmado en un plan Director de obras.

A lo largo de la historia, vecinos del barrio de Santa María y del resto de la ciudad de Cádiz, se han organizado en más de una ocasión para salir en ayuda del convento, dañado por ataques invasores, epidemias o guerras, confirmando su fuerte carácter como referencia histórica del lugar. Dadas las dimensiones del Monasterio, el Plan Director contempla intervenir en el claustro menor, estancias, iglesia y patio del olivo, proyectándose la consolidación de sus estructuras. Para el local ahora inaugurado la intervención ha sido mínima, reutilizándose incluso la puerta de entrada.

Se proyecta un monasterio de realojo en la llamada Casa del Capellán, una hospedería, un museo de clausura, y la exposición dedicada a la monja y poetisa María Gertrudis Hore y Ley (1742-1805), dedicando las estancias de menor valor histórico a usos con rendimiento económico. Todo ello serviría para dinamizar cultural y económicamente al propio barrio de Santa María, aportándole interés turístico y social.

Tras la bendición de la sede, los vocales del equipo técnico de la Asociación, Fernando Ríos y Alfonso Montes, mostraron al público asistente un resumen de las obras realizadas hasta el momento, como la intervención en fachadas, en estado lamentable por los vientos y la humedad, requerido además por el propio Ayuntamiento. Precisamente explicaron la aparición de huesos en fachada –no humanos, sino de bóvidos-, que se suponen apoyos de ramadas o construcciones efímeras (toldos para mercadillos), situadas a 1,60 metros de altura. En el monasterio se han realizado intervenciones desde su fundación (1527) en los años 1745 y 1892.

Desde 5 euros, podremos financiar un ladrillo colocado; un saco de arena puesto en la obra costaría 10 euros. La reparación de azulejos se valora en 4.500 euros, y así hasta la ejecución del proyecto del monasterio, 1ª fase, que ascendería a 475.000 euros.

Tal como indican los responsables de la Asociación de Amigos del Monasterio de Santa María, el camino está iniciado. Ahora es preciso hacer partícipes del proyecto a los habitantes del barrio. Y sería bueno que la propia Cofradía del Nazareno, que comparte espacio desde siempre con el convento, mostrara su apoyo y colaboración en esta buena causa.

Más información: Amigos de Santa María