Ustedes perdonen la petulancia. La cocina de este blog es casera y no desea presumir de otra cosa, pero el adjetivo se lo puso mi hijo a este plato cuando lo probó. Fue un domingo y no tenía muy claro el plan de comida del dia, pero la fideuá es algo que se prepara en poco tiempo, así que me decidí por ella. Aquí prima la calidad de los ingredientes por encima de todo. El resultado, una fideuá suprema, rica rica.

Para 3-4 personas: 150-200 g de fideos perla (marca Gallo), 5 pimientos verdes (a ser posible variedad Cuerno de Cabra), 200 g de tomate frito casero (ver receta), una cebolla grande fresca, alguna cebolleta más, tres calamares pequeños o tres chipirones medianos, tres o cuatro gambas medianas por persona, sal, aceite de oliva virgen extra y dos vasos de caldo de pescado hecho en casa. Y no olvidar un vaso de vino fino (también sirve un amontillado).

Elaboración: sofreir cebolla finamente picada, dejar pochar; añadir los pimientos picados muy pequeñitos, y los calamares o chipirones limpios y cortados en rodajitas con el tomate frito y el vino y dejarlo todo como un cuarto de hora; pelar las gambas y aprovecharlas para enriquecer el caldo de pescado que teníamos preparado de antes; a continuación añadir los fideos perla, saltear e inmediatamente poner el caldo. Dejar unos veinte minutos todo, y cinco minutos antes, poner las gambas peladas sobre la superficie de la fideuá para que se hagan. Servir.

Visto desde arriba parece que queda muy reseco, pero al probarlo estaba muy jugoso por dentro. Espero que os guste tanto como a nosotros.