Las verduras tienen fama de sositas, pero es que hay que saber llevarlas, cocerlas en su punto, ponerles la sal justa, añadirles las especias oportunas, incluso regarlas con vino si es necesario. Y de ese modo, lo darán todo: sabor, vitaminas, fibra, que sé yo…. Solo es cuestión de saberlas tratar, de entenderlas, porque son más frágiles que cualquier otro alimento. Pero las verduras son productos para todos y apenas tienen contraindicaciones. Aquí va un pastel riquísimo de verduras que hizo mi cuñada sin darse importancia, pero que nos encantó.

Ingredientes: 1 kg de berenjenas. 1kg de calabacines, 1kg de tomates maduros, 1 cebolla o bien 3 ó 4 cebolletas. Queso o mozzarella, tomillo, orégano, aceite,y sal.

 Se pelan los tomates y se hace una salsa junto con las cebollas, pochando con aceite unos minutos y con algo de sal.

Se cortan en láminas las berenjenas y los calabacines, y se escaldan en agua hirviendo (muy poca) para que no pierdan las vitaminas.

Se forma el pastel poniendo capas de berenjenas, salsa de tomate, queso, calabacines, terminando en salsa de tomate para que no se reseque. Se le pone por encima queso (mozzarella o parmesano rallado) y se hornea durante 30 minutos aproximadamente a fuego fuerte.

Se trata de un plato muy rico y ligero. El estómago lo lleva muy bien.