Encontré esta receta en una revista antigua de cocina que me regaló mi amiga Pilar Tubal. Se trata de aromatizar el pollo con vino blanco, piñones y miel. Esto último no lo tenía experimentado, pero salió estupendamente. Yo utilicé trozos de cuartos y muslos de pollo, difíciles de manejar, y además los hice tras haberlos cocido. Este es un plato que sale muy barato. Y me reafirmo en que estaba super rico.

Ingredientes: trozos variados de pollo (cuartos y muslos), laurel, aceite de oliva virgen extra, 4-5 ajitos, un puñado de piñones crudos, medio vasito de vino blanco, 1-2 cucharadas soperas de miel y sal.

Cocer el pollo en agua con un poco de sal y laurel y sin piel pero con sus huesos, durante treinta minutos. Dejar enfriar. En un perol picar y poner a pochar lentamente los ajitos unos diez minutos. A continuación añadir los piñones, el vino y la miel, y saltear todo a fuego medio y lentamente para que la miel se derrita. Deshuesar el pollo y dejarlo a trozos alargados, añadiéndolo al perol. Dejar unos diez minutos.

Me está gustando esto de cocinar con piñones…