Creo que ya he dicho más de una vez que no me gusta cocinar en el último momento. Prefiero hacer la comida el dia antes o a primera hora del otro, porque me pongo tan nerviosa que no doy pie con bola. Pero el viernes pasado, metí la pata en el primer intento, porque tiré sin querer el fumet que acaba de preparar, se me vino el tiempo encima, y no quería renunciar ni al gimnasio (315 calorías) ni a la peluquería (andando, 120 calorías). Al final, después de mucho correr, pude preparar una fideuá muy rica, aprovechando que tenía los ingredientes apropiados, como unos langostinos frescos (congelados en la nevera) que compré a muy buen precio. Es para cuatro personas. De todos modos, sigo pensando que lo mejor es cocinar por anticipado.

Ingredientes: ½ kg de gambas o langostinos, medio vaso de tomate frito casero, a.o.v.e., un puerro, una cebolleta, un pimiento rojo pequeño, dos vasos de caldo de pescado casero, fideos perla (cuatro puñados), y un chorreón de brandy.

Lo primero, preparé nuevamente un fumet con las cabezas de los langostinos y las cáscaras, una zanahoria, restos de pimiento y una cebolleta pequeña. Lo tuve cociendo unos treinta minutos. Luego lo colé.

En un perol de hierro, puse a pochar con aceite la cebolleta y el puerro todo muy picado, al poco añadí el pimiento rojo troceado y dejé otro ratito; a continuación, puse el tomate frito y el chorreón de brandy. A los diez-quince minutos puse los fideos, el caldo (dos vasos o algo más) para que hirvieran unos diez minutos, pero tres minutos antes puse los langostinos pelados y la sal.

El resultado es un plato con un agradable color y olor. Eso sí, hay que procurar no poner demasiado caldo, porque el último comensal corre el peligro de quedarse sin langostinos.