Érase un tiempo en el que en casa solo cocinaba mamá, y luego enseñaba a las hijas a limpiar y a coser, para ser buenas amas de casa. Érase un pais en el que los hombres se sentaban a la mesa a esperar el plato que la mujer servía preparado por ella. Pero un dia las hijas de esta mujer decidieron estudiar y trabajar fuera de casa. Y entonces, se descubrió que la cocina debería ser cosa de todos y que había que repartirse las tareas si uno quería comer, por aquello de la falta de tiempo. Esto es lo que trata de demostrar la historiadora y profesora Hilda Martín, en el colegio donde trabaja, el Argantonio de Cádiz. En el pasado enero, dentro de la asignatura de Ciudadanía, abrió un blog de cocina, para que sus alumnos de secundaria cuelguen las recetas hechas en casa con sus padres. Con esta iniciativa, Hilda Martín tiene el objetivo de educar en el no sexismo. La página se llama gastro-argantonio.blogspot.com

El blog del Argantonio recoge las recetas diarias de casa: salmorejo, sopa de ajo, almejas a la marinera, macedonia de frutas, garbanzos con acelgas, y un sinfín de platos de toda la vida, fáciles, saludables y necesarios en una dieta equilibrada. Los posts recogen toda clase de explicaciones y trucos, tal como se cuentan en nuestra casa.

Ignoro si en el hogar de estos chavales se cocina bien, variado y todos los días. Pero estoy segura de que con el blog se les llama la atención sobre la importancia de la cocina como fuente de salud y como tarea y responsabilidad de todos y todas. Y ya sabemos que lo aprendido en el colegio es lo que mejor se asimila.

Espero poder ampliar esta noticia con la que mi amiga Hilda Martín me ha sorprendido gratamente. La cocina lo tiene todo: es fuente de cultura, de salud, de comunicación, de cariño, y también, es la mejor herramienta en la lucha por la igualdad hombre/mujer.