El tema del mes en Comeencasa viene a recoger noticias relacionadas con el descontento, las quejas, y el enfado ante situaciones injustas en diferentes entornos. Un blog como éste, casero, social, es especialmente sensible con los problemas de la calle, los sectores más débiles de la sociedad, los países más pobres, las empresas menos honestas y la falta de respeto al trabajo y el esfuerzo ajeno. Todas estas cuestiones han sido reflejadas en diferentes posts, y hoy aparecen bajo el denominador común de la indignación que han generado.

No es país para viejos, intenta llamar la atención sobre la situación de nuestros mayores, su soledad, su fragilidad física y económica, y su débil posición ante peligros y abusos externos. Dificultades que se reflejan también en la alimentación y por ende en la nutrición de los mayores.

El blues de las marcas blancas es en clave de relato, el llanto de una familia de la clase media, que no se endeudó por encima de sus posibilidades, que tenía sus ahorros, pero que con la pérdida del empleo del cabeza de familia y con el paso del tiempo sin mejorar la situación, desembocó en una situación de pobreza, cambiando sus hábitos de consumo y primeras marcas por las más baratas, acorde con su nuevo presupuesto.

Agosto indigno repasa el mes veraniego de 2011, caracterizado por asesinatos, hambrunas, deporte con violencia, concentraciones religiosas y eventos que no dejaron a nadie indiferentes. Los medios de comunicación no pararon de informar en un mes en el que media España estaba de vacaciones o en paro. Pero la mayor atención se la llevó el nacimiento de la plataforma de los “indignados”, también llamados 15-M.

Y una noticia de indignación menor publicada en Comeencasa, Cocina enfadada, describe la falta de respeto hacia la organización de la hora de cocinar, más bien al trabajo hecho, que ha de valorarse por el resto de la familia y la sociedad. Una manifestación doméstica pero que bien podría aplicarse al resto de nuestro dia a dia.

Y solo me queda resumir que la indignación en estos momentos es el sentimiento más frecuente en nuestro ánimo: gente que ha pasado como honesta, seria, formal, ahora no cumple con la palabra en sus compromisos, y gente que no tiene problemas económicos, ahora se sube al carro de los recortes y abusa de los más débiles. Todo esto es indignante. Que alguien ponga coto a estos desmanes.