Con motivo de los actos de conmemoración del Bicentenario de la Constitución de 1812, el Ateneo de Cádiz se une a la celebración dedicando sus tertulias gastronómicas al periodo doceañista en la capital gaditana. El pasado miércoles 26, tres de los quince miembros del Grupo Gastronómico Gaditano hablaron en la entidad cuyos actos coordina Maria Luisa Ucero de la Cocina del Doce. Recetas de cocina, productos, técnicas culinarias y condiciones sociales de principios del siglo XIX gaditano fueron objeto de comentario.  Pero también se incluyeron anécdotas, historias y algunos célebres personajes de la vida de la ciudad asediada. Toda esta información sobre el Cádiz del Doce está incluida en dos interesantes y amenos libros escritos por Carlos Spínola Bruzón, secretario del Grupo Gastronómico Gaditano. Veamos.

Con pedazos de tocino mojados en especia fina y ajos, se mecha la carne; dórase después en manteca con alguna harina; se le pone agua caliente y un papel”. Estas indicaciones corresponden a la receta de carne mechada, contenida en el libro «La cocina de Cádiz en 1800″. Junto a Spínola, han colaborado en la obra José Antonio Lambiris, miembro del Grupo Gastronómico Gaditano al igual que el autor, y el catedrático de la UCA Alberto Ramos Santana.

En la primera parte el libro describe las circunstancias sociales y económicas de la ciudad: los productos que entraban en la ciudad sitiada por mar, los detalles de la cocina de la época y sus utensilios, el comedor de las viviendas, así como las elaboraciones culinarias más frecuentes y las medidas utilizadas entonces y sus equivalencias actuales. De ese modo la publicación nos acerca a lo que se comía en el Cádiz de las Cortes de 1812. La segunda parte del libro está dedicada al contenido de un manuscrito de recetas conservado hoy y que data de finales del siglo XVIII y situado en la localidad de Medina Sidonia. El cuaderno es una reliquia doméstica culinaria que ilustra los platos más elaborados en la época, algunos de los cuales aparecen con las recetas actualizadas.

El otro libro “Relatos gastronómicos de cuando el Cádiz de las Cortes”, contiene anécdotas, cuentos, leyendas y recetas de la cocina de 1812. Los relatos contenidos en él nacieron como habladurías durante muchos años por la ciudad, sin saber si realmente ocurrieron o simplemente se contaban por el pueblo. En cualquier caso, todos están relacionados con la gastronomía y la cocina, y por ende, con la vida cotidiana y los acontecimientos políticos y sociales de esta ciudad, que vivía entre el caos de la superpoblación y el asedio y la alegría de sus cafés, sus teatros y sus verbenas. En la obra también se recogen recetas de la época. En resumen, un libro para conocer qué cocinaban y qué comían los ricos y los pobres en el Cádiz de 1812. La gastronomía ha sido y sigue siendo el mejor indicador social de un país.

Llegado el momento de celebrar los dos siglos del nacimiento de la Constitución de 1812 en Cádiz, es la gran oportunidad de sumergirnos en la vida cotidiana de la ciudad a través de su gastronomía. Doscientos años no son nada y afortunadamente conservamos prensa, libros de viaje, cartas y manuscritos de recetas de la época, así como buenos historiadores e investigadores, que nos acercarán al periodo doceañista con todo detalle.