“Doña Victoria García Díaz es titular de 2 manzanas de tierra ubicadas en la comunidad de La Chiripa, Monterrey (Nicaragua), en cuyo terreno ella cultiva café arábica. Asimismo con este título de propiedad Doña Victoria García podrá tener acceso a crédito para mejorar su finca y la vida de su familia. Doña Victoria García Díaz adquiere este título gracias a la venta en España del café Tierra Madre, un café que combina el aroma y la calidad del arábica con la ilusión y el esfuerzo de las mujeres que lo cultivan. En La Chiripa, Monterrey, Nicaragua, 2011”. Eso dice la tarjeta que acompaña al paquete de 250 g de café Tierra Madre, que compré hace poco en una tienda Intermón Oxfam de comercio justo en Sevilla, y también “cultivado por mujeres dueñas de sus vidas”, y la idea me parece maravillosa.

En noviembre del año pasado, coincidiendo con la semana “Mujer y comercio justo”, Intermón Oxfam organizó una presentación-degustación del Café Tierra Madre, un nuevo café de comercio justo centrado en el empoderamiento de las mujeres-pequeñas productoras de Nicaragua. Es una iniciativa pionera.

Dice la página de Intermón Oxfam que el café tradicional de comercio justo garantiza la no discriminación de las mujeres tanto en la producción como en la comercialización. Pero, el café Tierra Madre, (arábica), está además cultivado por mujeres que son propietarias de su tierra, perteneciendo a la Cooperativa Aldea Global, de Nicaragua. Se promueve así el cambio de titularidad de las tierras, que en general pertenecen a los hombres. Gracias al café Tierra Madre, las mujeres caficultoras (que así se llaman), cobrarán además de un precio justo por su producción y la llamada prima social (10 cts. De dólar por libra de café para proyectos sociales), una prima de género que entre otras cosas pagará el cambio de titularidad en el registro de las fincas que cultivan.

Los granos de café son uno de los principales productos agrícolas comercializados en los mercados internacionales, moviendo en la actualidad unos 70.000 millones de dólares al año, cifra solo superada por el petróleo, según la revista Investigación y Ciencia. El precio del café se fija en la bolsa, a pesar de producirse pro pequeños campesinos y empresas familiares. De ahí que sea el producto más vendido en las tiendas de comercio justo, pues eso significa comprometerse a comprar el café a un precio mínimo, incluso si los precios mundiales bajan. De ese modo, pequeños agricultores han podido mejorar sus condiciones de vida y salir de la miseria. Nicaragua vende café principalmente a USA, Venezuela y Alemania.

Nicaragua está en la última posición de Centroamérica en cuanto a las libertades económicas. Indicadores como derechos de la propiedad, corrupción, gasto del gobierno, la libertad fiscal o de negocios, la de trabajo, comercio, inversión y libertad financiera, no son muy positivos. Concretamente el sistema judicial no tiene capacidad para defender los derechos de propiedad de manera eficaz. Y la corrupción sigue siendo generalizada. Por ello, la iniciativa de que la mujer pueda cultivar café como titular de su parcela es sin duda una buena noticia como avance social.

En casa tomamos siempre el café de las tiendas de comercio justo. Concretamente el café biológico es riquísimo. Acabo de leer que desde la crisis del café en 1997 la calidad del café ha decaído, consumiéndose menos arábica y optándose por la variedad robusta (de sabor a veces insoportable en las cafeterías). Ahora nos queda probar este llamado Tierra Madre, que viene ya molido. Este café ya está disponible en las tiendas Intermon-Oxfam.

Fuente: Intermon-Oxfam y la publicación Maketradefair.com y,

El café en Nicaragua