Los tiempos que corren se mueven bajo nuevas ideas e influencias, unas más positivas que otras; entre las primeras están el cuidado del medio ambiente, el abandono de la vida sedentaria, y el ahorro de energía y de dinero. Después de numerosas consultas, de todos los agentes humanos y materiales que han pasado por este blog durante el año que ahora termina, el carrito de la compra ha sido elegido personaje del año por unanimidad. Estaba cantado.

No ha sido fácil fotografiarlo, pues no paraba de recibir llamadas para felicitarle por el reconocimiento obtenido, al tiempo que atendía a medios de comunicación nacionales e internacionales. La mayoría de sus admiradores pertenecen al comercio tradicional minorista. El carrito ya es una celebrity, por delante de la última versión de ipod.

Aunque con imagen renovada, no es un objeto moderno; lleva ya años ayudando al ama/o de casa en sus compras por la ciudad, sin gastar combustible, con la máxima capacidad, permitiendo hacer vida social, y ahora con cuatro ruedas que ayudan a transportar. Es un producto estrella, que encara el futuro con optimismo.

Solo se queja de las calles de adoquines, que son la mayoría de las vías céntricas del casco antiguo, porque dificultan su rodado. Pero por lo demás, el carrito es fácil de lavar y mantener, ofrece seguridad en su interior para objetos frágiles y lleva incluso un apartado para los productos refrigerados.

Ponga un carrito en su vida, y olvídese de vulgares bolsas de plástico, de maleteros super cargados, del gasto en gasolina y de dar mala vida a su espalda, que no tiene culpa de nada. Puede incluso colgar su bolso en él. Y luego, se pliega, ocupando mucho menos espacio en la terraza lavadero o en la cocina.

Nuestra más sincera felicitación al carrito de la compra, personaje del año en Comeencasa y atento compañero de compras donde la relación humana es la base de la transacción mercantil.