Un 3 de agosto de 1492 embarcaron en el puerto de Palos, y un 12 de octubre del mismo año descubrieron un nuevo mundo. Más de dos meses viajaron en tres carabelas, La Niña, La Pinta y la Santa María, tiempo en el que el agua potable aprovisionada para beber debía mezclarse con vino para evitar su descomposición y las nefastas consecuencias para la salud de los marineros. Casi nadie se libraba del escorbuto por la falta de vitaminas, pero lo cierto es que ningún tripulante murió durante el viaje.

Frutos secos, legumbres, carne y pescado en salazones, y un pan bizcochado (horneado dos veces) eran los únicos alimentos para la travesía que llevó al descubrimiento de América al finalizar el siglo XV. Una dieta muy poco variada en efecto.

Los alimentos, junto al armamento,  se guardaban en una despensa bajo llave, pues las raciones estaban muy ajustadas al número de tripulantes y a la duración del viaje. El despensero, también llamado veedor, en la Santa María se llamaba Rodrigo de Escobedo. A las 11 de la mañana se daba la única comida caliente del dia, consistente en un plato de anchoas o sardinas, o un guiso de garbanzos o lentejas con carne salada y la llamada galleta marinera.

Algunas frases comunes a la hora de comer eran: “saca la cebadera”, que significaba pedir una caja de conservas. “Pon la mesana” era la orden para comer de un oficial. Y “daca el pañol” servía para pedir una servilleta.

Estos datos los tomé del pequeño museo existente en el Muelle de las Carabelas, en Palos de la Frontera (Huelva), en cuyo embarcadero se encuentran las reproducciones exactas de las tres embarcaciones que capitaneó Cristóbal Colón. La mayoría de estos datos se sacaron del Diario de a Bordo de Cristóbal Colón.

«….A las horas después de medianoche pareció la tierra, de la cual estarían dos leguas. Amainaron todas las velas y quedaron con el treo, que es la vela grande, sin bonetas, y pusiéronse a la corda, temporizando hasta el dia viernes que llegaron a una isleta de los Lucayos, que se llamaba en lengua de indios Guanahani. Luego vieron gente desnuda , y el Almirante salió a tierra en la barca armada y Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez, su hermano, que era capitán de la Niña. Sacó el Almirante la bandera real…..»