Dos días antes de Nochebuena, mi abuela venía a casa a hacer tortas, pestiños y rosquitos. Con la ayuda de mi madre, se llevaba el dia entero amasando, friendo y preparando. La casa estaba calentita con aquella famosa cocina económica, olía a miel y a navidad y mi padre era feliz con aquellas delicias colocadas en fuentes, platos, bandejas, al alcance de todos. El sabor de aquellas tortas no las he olvidado todavía a pesar de los muchos años transcurridos. Hoy he vuelto a degustar algo muy parecido, incluso mejor, gracias a la profesionalidad de la firma Empanadería Antonia Butrón, que con motivo de la apertura de su tercera tienda en Cádiz (calle Brasil), ha presentado al público los tradicionales productos navideños de su obrador: pestiños, tortas y rosquitos de anís, entre otros. Un lujo.

Ya en nuestra casa, en nuestra cocina, hemos realizado una degustación privada a la hora de la merienda, que es la mejor. Los pestiños, de pequeño tamaño, están hechos con moscatel de Chiclana. Las tortas de Nochebuena tienen un enmelado perfecto, a pesar de sus dobleces. Las tortas de canela son finas y apetecibles, y en cuanto a los rosquitos de anís, a mí particularmente me han cautivado, acostumbrada a otros sabores y masas toscas e indigestas. Aunque elaborados con vino al modo tradicional, los rosquitos también se ofrecen bañados en chocolate como novedad. No parecen fritos, sino hechos al horno, por su sabor suave, ligero, y…espectacular. Recuperar los sabores de antes –auténticos- es un triunfo ganado a su marca.

Es una suerte contar en Cádiz con esta firma –conocida por sus magníficos postres y hoy por sus empanadas de hojaldre- y que ahora se especializa en productos de obrador de gran calidad, uniendo tradición, ingredientes locales clásicos y seleccionando a sus proveedores. Empanadas, milhojas, pastas, tartas, y ahora productos navideños llevan la calidad como referencia. En el nuevo local de Antonia Butrón también podrá adquirirse pan de autoservicio, procedente de su obrador de Chiclana. Lo tienen de nueces, cebolla, soja y semillas. Habrá que probarlo próximamente.

Por cierto, también tuvimos ocasión de degustar un quiche de verduras, realmente exquisito. Otra novedad de Butrón, que no para.

Se confirma que esta marca chiclanera es capaz de triunfar en cualquier cosa que se le ponga por delante, porque tiene muy claro lo que debe ofrecer. Su incursión en los productos navideños ha sido un éxito, y en Cádiz, decir Antonia Butrón es sinónimo de calidad, buen sabor y atención eficaz. Y un ejemplo a seguir como modelo de empresa, cuyo objetivo es la satisfacción del cliente.