“Un alimento bueno es un alimento que se disfruta con todos los sentidos, un alimento limpio es un alimento que se produce respetando el medioambiente y un alimento justo es un alimento que se produce y se comercializa respetando los derechos fundamentales de quienes lo producen y comercializan”. (Carlo Petrini –Presidente internacional de Slow Food).

Hoy sábado 10 de diciembre, la organización Slow Food ha celebrado el llamado “Terra Madre Day”. Es la tercera edición de una jornada de fiesta, en la que se han reunido socios del movimiento Slow Food, productores, comunidades del alimento, cocineros, académicos y jóvenes de todos los rincones del planeta, para homenajear la comida local y a quien la trabaja para protegerla y promoverla.

La idea de esta celebración -como socia de Slow Food-, me lleva a reflexionar sobre la necesidad de vincularnos a la tierra, sentirla, escucharla,  comprenderla y valorar a sus trabajadores, los agricultores, cada vez peor tratados por esta economía injusta y mercantilista. Pero sobre todo, pienso en la obligación que tenemos de cuidar, tocar y amar esos productos que salen del campo, de la tierra, para ser consumidos por nosotros sin procesar, con todas sus propiedades nutritivas, sus colores y sus mejores sabores, porque se destinan a nuestra alimentación y a nuestro crecimiento personal.

Todo este pensamiento se me desvanece al entrar en la mayoría de los supermercados. En ellos es difícil reconocer lo que un dia salió de esta Tierra Madre, con el objetivo de dar de comer a todos los hombres del mundo.

Descargar el documento «Hacia una Nueva Política agrícola comunitaria» en:
http://www.slowfood.com/sloweurope/filemanager/position_docs/agriculture…