¿Sabe Vd. lo que cuesta un cucurucho de castañas asás? preguntó el pregonero a la alcaldesa de Cádiz, el pasado 28 en el Salón Regio del Ayuntamiento de Cádiz. José Carlos Fernández, escritor, articulista y académico, natural de San Fernando, que comenzó recordando que hubo tiempos en los que por una peseta te daban un buen papelón….Es que la fiesta de Tosantos se expresa en papel de estraza, y las medidas de capacidad en “ tolleno”, “tochorreando”, “toembalao” o “topringao”, porque es el mundo de los mercados de abastos.

Treinta años sin poder estar en Cádiz el lunes de Tosantos por diversos motivos, y ahora mira por donde formo parte del jurado del concurso de exornos, (¡cuanto honor para mí!). Por ello, con la requerida discrección, entré en el mercado central, junto al resto del “tribunal” de examen, la directora de Asodemer –María Luisa Ucero- y dos fotógrafos “freelance” de total confianza. No obstante, ya el público por la Plaza de las Flores había exclamado con descaro “mira, ahí van los del jurado”. Creo que las carpetas azules nos delataron.

Eran 47 puestos en el mercado central y 17 en el Virgen del Rosario, los inscritos a participar en el concurso de Tosantos 2011, fijado para las seis de la tarde de ayer, en el Coso de la Libertad. Con prisa y alguna pausa, una visita guiada por cada artista con detalles de su obra. El puesto 1, vuelve a participar en el concurso tras el fallecimiento de su titular, Pepe Gallán, quizá el comerciante más activo en la historia reciente de la fiesta de Tosantos, por sus premios conseguidos y por su implicación en las actividades didácticas. Bajo el título “Crucero por Cádiz”, admiramos una esmerada recreación del ambiente de la Plaza de San Juan de Dios con la llegada de un gran barco de turistas.

Rápido recorrido del serio grupo de jueces por el interior de la plaza, primeras impresiones plasmadas y cuantificadas en una tabla de datos, procurando fijar los máximos detalles en la memoria. De allí al mercado Virgen del Rosario, más pequeño, en Puerta Tierra, con colas para entrar a visitar los puestos. El público no deja trabajar al jurado. Hemos visto berenjenas convertidas en pingüinos, setas en orejas de elefante, raíces de puerros como nidos, nueces alineadas en troncos de palmeras, uvas convertidas en tetas y pececitos vivos nadando en lagos. También a Mariano convertido en Mago antes del 20N y la cama de matrimonio de la Duquesa de Alba. Hay verdaderas obras de arte entre los trabajos presentados a concurso. Y hay comerciantes que sin concursar, adornan igualmente su puesto en bella exposición de su mercancía. Son gente que ama lo que hace. Son buenos profesionales que también contribuyen a que Tosantos se perpetúe.

Tras comprobar que habíamos sobrevivido al fallo más difícil de las tradiciones gaditanas –después del concurso del Falla- el jurado finalizó la jornada firmando el acta correspondiente, y elevando a público el podio de los puestos, mientras degustaba el contenido de una bolsita llena de “tosantos” preparada al efecto, es decir, cacahuetes, almendras, castañas y nueces. Un buen salario para una tarea especial en favor de nuestros mercados.

premios concedidos según categorías