Nos habían regalado en Huelva un pequeño tupper con gurumelos congelados, previamente limpios y salteados con ajitos. Lo tenía en la nevera como oro en paño. Por otro lado, tenía comprados pimientos de asar rojos, verdes y amarillos. Me pareció que en un sofrito estos tres colores iban a quedar muy bien. Así que decidí hacer un arroz con pimientos y gurumelos o con gurumelos y pimientos, según quien mande. El resultado para mí fue uno de mis mejores arroces.

Ingredientes: seis pimientos de asar: dos  rojos (de los pequeños), dos verdes y dos pimientos amarillos, dos puerros, un cuarto de gurumelos limpios, sal, aceite,  una copita de vino Pedro Jiménez, un vaso de agua de arroz bomba casi lleno y dos vasos de caldo de verduras.

Poner a pochar primero los puerros muy troceados, durante cinco minutos en una paellera con aceite; a continuación, añadir los pimientos también limpios y troceados. Mientras tanto, preparar el caldo para el arroz con un buen hueso de jamón ibérico y los restos de los rabitos de los pimientos y de los puerros. El sofrito estará haciéndose unos quince-veinte minutos.

Al terminar el sofrito, añadir entonces los gurumelos y saltear. A los dos minutos más o menos, el arroz -el doble y algo más de caldo-, la sal y el vino P. Jiménez. Cocer como siempre diez minutos fuerte, diez minutos suave y diez minutos de reposo, ajustando de sal.

Este arroz me ha encantado, porque los pimientos no quitan en ningún momento el protagonismo de los gurumelos, tal vez la seta más exquisita de las que existen en el sur de España.