Tenía hechos varios encargos a mis libreros, pedido que recogí cumplidamente. Lo que no suponía es que saldría del local con tres hermosas granadas que me regalaron. Mucho se ha hablado de las propiedades de esta histórica fruta mediterránea, símbolo del amor, fertilidad y prosperidad. Y era cuestión de prepararla para facilitar su degustación, y eso fue lo que hicimos con esta ensalada de frutas aromatizada.  

Ingredientes: una granada grande (o dos pequeñas), un kiwi, una manzana, un melocotón, una cucharada sopera de azúcar moreno y un chorro de aceite aromatizado de naranja, por supuesto, aceite de oliva virgen extra.

Es cuestión de cortar lo más pequeño posible toda la fruta. El azúcar moreno lógicamente se absorbe mucho mejor. La granada se corta primero por la mitad y luego a base de golpes secos por fuera, se va vaciando de granos por dentro. Y el aceite aromatizado es el punto que da suavidad, perfume y sabor a la ensalada.

Esta ensalada-macedonia se agotó a los pocos minutos de ponerla en la mesa. Está claro que hay que trabajar con la fruta, antes de dejarla deteriorarse en el frutero por no ponerse a prepararla.