Tras el éxito de las parejas con mucha diferencia de edad, sobre todo entre famosos, no resulta nada extraña esta nueva relación surgida en el mundo de la cocina, en la que ambos son personajes muy activos. Ella, una talega madura natural de Galicia, le lleva a él 20 años de ventaja en el mundo laboral. Él, un joven y moderno carrito de diseño, acaba de estrenarse en el mercado de abastos hace menos de un mes. Ella ha seguido la senda del correo electrónico desde el noroeste de España para afincarse en Cádiz, lugar de residencia de él. Hoy por hoy son la pareja del año en Comeencasa, todo un romance gastronómico y ecológico, o sea, de plena actualidad.

Y es que 20 años no son nada en la cocina. Ella tiene toda una vida de experiencias, guardando el buen pan en casa de Santos, su propietario, escuchando las conversaciones de los dueños de la casa, pero también observando la actividad de las cacerolas, oliendo los buenos guisos y caldos gallegos, desde su cuelgue en la pared. No cabe mayor curriculum para una bolsa de pan.

Él acaba de salir del cascarón como quien dice… apenas ha recorrido unos pocos kilómetros entre el domicilio de su dueña y el mercado central de abastos, donde ya ha brillado por su buen hacer: gran capacidad, moderno diseño y facilidad de transporte. Sabe que tiene mucho futuro por delante y está un poco “subido”…

Son una pareja comprometida, que dará mucho que hablar este próximo otoño: la talega madura seguirá transportando y protegiendo nuestro pan. El joven carrito tiene asumido su duro empleo, llevando en su interior frutas, verduras, pescado o carne, facilitando el trabajo de la compra a su dueña. A pesar de la diferencia de edad, ambos desarrollan un trabajo muy digno. Los dos están dedicados a una noble causa: cuidar del medio ambiente. La talega, porque ahorra bolsas de plástico, y el carrito, porque facilita el paseo a pie con la carga.

Talega y carrito son un buen equipo, yo diría que imprescindibles.