“Auténticas tortas de Inés Rosales: por el uso exclusivo del aceite de oliva virgen de calidad superior, que les confiere los beneficios de una dieta saludable y por su paladar único, que le otorga su elaboración artesanal, una a una”. Eso dice el papel que envuelve las tortas de aceite, con el mismo original diseño de siempre. Nunca faltan las tortas de aceite Inés Rosales en casa, un producto andaluz.

Para demostrar que estas tortas no solo son merienda de mesa camilla, tuvo lugar en las actividades de las jornadas de Andalucía Sabor un taller de degustación bajo el lema “Inés Rosales en todos los sentidos”, en el que intervinieron además de la propia empresa –con 100 años cumplidos-, la Escuela de Hostelería de Sevilla y la asociación de Barman de Andalucía Occidental.

Labradoras se llaman las mujeres que dan forma a la torta der aceite a partir de la mezcla, y una de ella, Inmaculada Cárdenas, fue la encarga de realizar la operación, junto a Ignacio Naranjo, responsable del departamento de Calidad. Liadoras son las que envuelven la masa en el papel una vez hecha torta, al mismo estilo tradicional. Inés Rosales se vende ya en los cinco continentes.

He aquí el proceso de elaboración: a pequeñas porciones de masa con estrictos controles de calidad, se les da forma y se volea mitad hacia dentro y mitad hacia fuera. Se coloca la masa extendida y se deja caer, formateando la torta. Al final se azucara. Son 16 mujeres las que labran, en un horno de 50 metros, con cocción lenta, suave, en pocos minutos. Es importante la zona de enfriamiento. Dieciseis mujeres lían la torta de 6 en 6, controlando la existencia de posibles metales y el peso del producto.

Javier García Pereda, responsable del departamento de Nutrición y Tecnología de Alimentos de la Escuela de Hostelería de Sevilla, y además un buen amigo mío, recalca tres puntos: a) la proximidad al consumidor de la torta de aceite; b) el perfil de grasa, 25% de aove (no grasas hidrogenadas o trans) y c) el buen precio, para una materia prima de gran calidad, a 1,40 euros el paquete de seis.

Tres originales y sabrosos platos se elaboraron con las tortas de Inés Rosales, elaborados por Juan Hohr Herrera, gran cocinero gaditano de la Escuela de Hostelería de Sevilla, que en la tercera foto está de espaldas.

1) Torta de naranja: con naranja, queso fresco y carne de membrillo. Exquisitas. Lleva hidrato de carbono y azúcar, muy saludable.

2) Torta con crema de queso manchego untado, carne mechada y un flamenquín hecho. (Solomillo, loncha jamón, torta de Inés Rosales). Riquísimo.

3) Postre: frutas del bosque, yogur natural, nata montada.

Y para la sobremesa de la degustación, la Asociación de Barman de Andalucía Occidental, preparó un gin tonic para tomar con la torta, como aperitivo. El secreto es que no pierda el carbónico. Lleva romero, tomillo, aove, cardamomo, endrina, todos productos dieta mediterránea. Con Inés Rosales marida perfectamente.

Fue una degustación llena de sorpresas, que viene a confirmar que un producto tan bueno y asequible como la torta de aceite de Inés Rosales puede ir bien con otros sabores, y que puede servir incluso como aperitivo. Y nada que ver con la nefasta bollería industrial.

Y el mismo papel de la torta dice: » que tenga un buen dia y disfrute con este momento de reencuentro con lo auténtico y saludable». ¡viva la torta de aceite Inés Rosales!

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