Atención al pie de foto: de abajo a arriba y de izquierda a derecha, posa la empanada de tortilla de patata y huevo, luego la de verdura y jamón serrano; le sigue la de tomate, guisante y longaniza. Al centro la de jamón york y queso; continúa la empanada de tortilla de patata con cebolla caramelizada, y luego vienen dos trozos de empanada de tortilla de camarones. En el bello plato de La Cartuja sacada de la vitrina, posan cuatro trozos de milhojas saladas: caballa con pimientos asados, atún y pimientos del piquillo, atún encebollado y por último salmón y pistacho. Estos son los nuevos sabores que desde hace un mes ofrece la firma chiclanera Antonia Butrón en sus establecimientos de Avda. Ana de Viya y de Corneta Soto Guerrero en Cádiz. Todos estos nuevos sabores los hemos degustado en familia.

Antonia Butrón era sinónimo de excelente repostería cuando se lanzó a elaborar las famosas empanadas de hojaldre, que el mercado ya estaba pidiendo en Cádiz. Su éxito le ha convertido por derecho en el mejor pret-á porter culinario. Lo tiene todo: elaboración, buena materia prima, innovación, rico y elegante sabor, imagen y garantía de calidad, todo ello con la base de productos tradicionales de la zona, para llevar a casa y a un precio razonable. El boca a boca ha hecho el resto.

Productos elaborados para toda la familia, pensando también en los niños, con sabores suaves, pueden adquirirse en porciones individuales y al peso. La empanada de tortillita de camarones, por ejemplo, lleva camarones de verdad, cocidos y mezclados con cebolla y perejil muy troceados, incluyendo el agua de cocer los camarones. No obstante, fue el sabor de las milhojas lo que más nos sorprendió. Son exquisitos por sabor y delicadeza.

A mí me encantó la empanada de tortillita de camarones y la milhoja de salmón con pistacho; mi marido eligió la empanada de tortilla de verduras, por su jugosidad; y nuestro hijo votó por la milhoja de atún encebollado.

Creo que la empanada de Butrón ha sustituido en Cádiz al cartucho de pescao frito listo para llevar; hace años las freidurías de gallegos ofrecían un producto sencillo y de calidad. Al desaparecer casi todos los freidores, nos invadieron ofertas con productos de dudosa reputación culinaria. Ahora es el momento de disfrutar algo bueno, fresco y rápido. Antonia Butrón amplía sus sabores y consigue de nuevo el éxito. Las colas son una constante en sus establecimientos. ¡Enhorabuena!.