Esta es una receta que además de muy fácil es muy ligera y digestiva. Yo la probé hace muchos años en el Bar Noya de Cádiz, y me encantó. Hoy la hice en casa y, aunque creo que me quedé algo corta en sal, la receta mereció la pena por ser además de sencilla, sana y completa. La recomiendo. Puede dejarse hecha el día antes.

Ingredientes para 3 personas: 3 calamares para rellenar, 3 tomates maduros, 2 pimientos verdes, 1 cebolla, 4 ajitos, perejil, sal, 3-4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra y vino fino de la provincia de Cádiz.

Limpiamos los calamares. Troceamos las aletas y las patitas,  y las reservamos. En una sartén con aceite pochamos muy picados, los tomates pelados, los pimientos, la cebolla, el ajo, el perejil y la sal. Todo esto a fuego lento, añadiéndole el picado de calamar y media copa de vino. Apartaremos cuando se haya hecho una pasta.

Hay que dar la vuelta a los calamares, para que la piel quede por dentro y al guisarlos no se salga el relleno. Yo lo hice valiéndome del grifo del fregadero. A continuación, con una cuchara vamos rellenando los calamares con el relleno del sofrito, cuidando de no pasarnos, para que no revienten.

En una cazuela o cacerola, con dos o tres cucharadas de aceite, colocamos los calamares ya rellenos y los salteamos un poco hasta dorarlos. Entonces añadimos otros dos dientes de ajo en láminas y dos copas del vino fino, además del relleno sobrante. Hay que dejarlos cocer a fuego lento hasta que los calamares estén tiernos.

Esta receta pertenece a Juan Carlos Rodríguez López, que fuera cocinero y propietario del Bar Noya (calle Sopranis, Cádiz) desde 1995 hasta el año 2011. El Noya fue uno de los locales de referencia en Cádiz de cocina gallega y estos calamares eran una de sus tapas estrella.