La degustación de algas gaditanas en la alta cocina fue el punto final a la excursión que Compuertas Parque Natural organizó el pasado domingo relativa a estos buenos productos del mar. El lugar escogido fue Casa Miguel, en San Fernando (Cádiz), calle San Onofre, 49. Y desde luego, las elaboraciones del gran cocinero Miguel Ángel López, estuvieron más que a la altura de la calidad de las algas, pues en sus recetas sacó todas las posibilidades en sabores, textura y presentación. Sin duda un gran final de fiesta. Miguel Ángel nos ofreció un repertorio de 8 magníficos platos a base de algas para esta ocasión. Por cierto, el servicio de camarero (en este caso camarera), de lo más eficiente.

En el patio del establecimiento, sobre clásicos barriles a modo de mesa y junto a un decorado de Cruz de Mayo, tuvimos el placer de degustar:

Longaniza de esteros con especias de algas. Se trata de hacer embutidos con lisa, un pescado bastante graso, y con el punto de aliño de las longanizas de Conil. El resultado, de lo más original.

Tortillas de bacalao con ogonori y aonori verde: tortillitas esponjosas, con fuerte presencia de bacalao, y un toque verde procedente de las algas. Riquísimas.

Paella de mariscos con aderezo de algas. Un arroz de marisco, de magistral elaboración, cuyos ingredientes se intensifican con las algas del sofrito. Genial.

En mesa redonda, interior de Casa Miguel, con mesa primorosamente decorada, nos esperaba una serie de platos serios:

Espuma de lechuga de mar con erizos y crema de boletus. Un plato refinado y exquisito, a modo de entrante.

Langostinos al ajillo envueltos en aonori verde. El alga hacía más intenso el sabor del buen langostino de este plato tan agradecido.

Revuelto de camarones con espárrago de mar. La salicornia armoniza el plato abundante de camarones con un sabor suave y amargo en su justa medida.

Hamburguesa de atún con ogonori y tártara de mostaza y algas. Un plato complejo en el que se equilibran todos los sabores. Una delicia.

Espuma de camarones con filete de lisa con clorofila de algas y humo de salicornia. También se trata de un plato complicado, con un resultado sorprendente.

Y el postre: crujiente de hojaldre de arrope acompañado de una copa de Pedro Ximénez. Sabor dulce y suave, que deja el justo recuerdo.

En cuanto a los vinos, el maridaje estuvo a cargo de Sauvignon Blanco de las Bodegas Manuel Aragón, a temperatura fresca. Muy apropiado. Y para empujar, los picos de algas de Suralgae.