Consuelo, Raquel y Mónica salen a diario provistas de traje de neopreno, canastos de goma y furgoneta a recoger las preciadas algas que flotan en los esteros gaditanos, aunque a veces están a más profundidad. Algas que no tienen plantas, ni semillas ni flores, solo unos característicos puntos blancos, llamados puntos de crecimiento, que marcan cómo extraerlas y manipularlas. Una vez recogidas,  cargadas y transportadas, ya en las instalaciones de Suralgae, se procede a su depuración y limpieza, proceso que dura de 24 a 48 horas. Se recogen diariamente entre 10 y 20 kgs de algas. La extracción se realiza con las propias manos, tarea artesanal que permite valorar y seleccionar los mejores ejemplares, sobre todo en el caso de la lechuga de mar, presentada en formato de lámina.

Es importante subrayar que las macroalgas (productos de Suralgae), nunca son tóxicas, dada su naturaleza biofiltradora, no bioacumuladora, como ocurre en otras especies (concretamente los moluscos, chirlas, almejas, etc.) Incluso se están empleando las algas para algunos aditivos conservantes, como el E-470.  Por otro lado, la empresa Fertiberia está utilizando las algas marinas como abono ecológico. Y la empresa barbateña La Chanca ha comercializado conservas de atún con algas.

En estado fresco, las algas aguantan 15 días a temperatura nevera. En salazón, se conservan 8 meses, y deshidratadas 3 años. Tras la extracción, Suralgae anota peso, especie, origen y lugar exacto de recogida, que luego plasma en inventarios anuales y presenta a la Administración. Ya en las instalaciones de la empresa, las algas se depositan en unos tanques de agua salada con la cantidad permitida de cloro, y separadas según las diferentes especies. También el agua utilizada para esta limpieza se cambia al menos una vez al mes.

El secado de las algas se realiza a 25º. Aunque a 40º sería mucho más rápido, a esta temperatura se deterioraría la lámina y perdería presentación. Este proceso les quita el 70% de humedad.

Las algas gaditanas extraídas por Suralgae se comercializan en lugares como San Sebastián, Sevilla, Cádiz y Huelva, bajo el nombre de algas de Cádiz. Con respecto al producto, está comprobado que las nuestras tienen un sabor más intenso y además son más nutritivas. En alimentación, la cantidad media diaria recomendada es de 5 g./persona. Y como guía, aclarar que 25 g de algas deshidratadas equivalen a 250 g de peso en frescas, o una vez hidratadas.

Tras las explicaciones de estas jóvenes empresarias, llevamos a cabo una breve cata de las tres variedades de algas recogidas (aonori, ogonori y lechuga de mar, además de la apreciada salicornia (llamada también espárrago de mar), que posee múltiples propiedades nutricionales. Desde luego, las algas frescas están exquisitas.

En cualquiera de sus presentaciones, las algas son grandes aliados de la alimentación sana y solo tienen ventajas.

En Cádiz, las algas se venden en La Alacena , c/Santa Teresa num. 10.

En Sevilla podéis encontrarlas en: Barajas 20 (C/Conde de Barajas Nº20), El despacho (C/ Felipe II), La Azotea (Jesús del Gran Poder), El Marino (C/ Peñaflor, Triana), Catering Miguel Anguel (C/ Genaro Parladé), Jaylu (C/ López de Gomara). También pueden llevarse a casa en La tienda de La Azotea (C/ Jesús del gran Poder), Abacería La Gallina Clueca (C/ Abad gordillo, Plaza del Museo).

Más información sobre las algas gaditanas:

http://www.cosasdecome.es/sin-categora/verduras-de-estero/

http://www.comeencasa.net/2010/11/23/%c2%a1que-buenas-son-nuestras-algas/

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