Si no todos, casi todos los que tenían que estar. Los días 8, 9 y 10 de abril se han reunido en el recinto ferial de IFECA –muy adecuado al efecto- lo mejor de la gastronomía gaditana, bajo el título de Saborea Cádiz. Financiada por los cinco Grupos de Desarrollo Rural de la provincia, se ha expuesto y acercado al público de a pie y al profesional de la hostelería las marcas prestigiosas que ofrecen calidad en gaditano. Además, las jornadas también han acogido actividades paralelas como degustaciones, talleres de cocina, clases de cata y conferencias.

Se trata de la primera feria para la promoción de los productos y servicios de los territorios rurales de la provincia de Cádiz. Casi un centenar de expositores han mostrado sus productos del sector vinícola, quesero, cárnico, hortícola, artesano y como complemento el turístico. Todo eso lo tenemos aquí.

Junto a los distintos expositores, se instalaron zonas de restauración para la degustación de platos típicos y una zona de juegos infantiles. También en dos salas independientes han tenido lugar durante estos tres días un interesante programa de actividades complementarias, con clases de cocina, catas dirigidas, conferencias y presentaciones de productos.

Lo cierto es que llevábamos prisa y no pudimos recorrer la totalidad de la nave, como hubiera sido nuestro deseo. No obstante, en los tres cuartos de hora que permanecimos allí tuvimos la oportunidad de acercarnos a algunos expositores y hacer algunas compras.

Lo primero que vimos al entrar fueron los stands queseros, con las marcas Payoyo y Bosqueño, ya sellos de excelencia fuera de la provincia, junto a las magníficas tiendas de la miel Rancho Cortesano (consumida en casa), a cuyo museo tenemos pendiente realizar una visita. A continuación nos fuimos “flechados” al expositor de la pastelería barbateña “Tres Martínez”, dónde compramos algunos dulces con piñones, con la abuela Martínez haciendo de Relaciones Públicas, genial. Muy cerca de allí, la bodega Luis Pérez evocaba sus magníficos tintos: Garum, Samaruco y Petit Verdot, presentados por una familia que conoce su oficio y que goza del respeto de todos.

El expositor de la Cooperativa Tres Virtudes ilustraba con sus tabales llenos de color con verduras y frutas, todo lo que pueden ofrecer con su sistema directo al consumidor. Para mi pesar, nada de esa valiosa mercancía estaba en venta en Ifeca.

Nos quedamos con las ganas de visitar la tienda Gadira, que con local ya abierto en la calle Plocia de Cádiz, ofrece ultracongelados todas las variedades de túnidos, incluido el atún de almadraba. Ya iremos por allí. Un poco más adelante pude saludar a mis admiradas jóvenes empresarias de la firma SurAlgae, que están consiguiendo a base de imaginación y mucho esfuerzo traer a nuestra mesa un producto tan excelente como las algas marinas, que solo tienen cosas buenas. Nos despedimos degustando un mosto de Trebujena fresquito, que nos hizo ver la vida de otra manera.

En resumen, una gran iniciativa organizar las jornadas Saborea Cádiz. Tras la visita comprobamos que conocemos prácticamente todas las marcas. Creo que la provincia gaditana está viviendo un momento único en lo que a su producción gastronómica se refiere, y no solo por lo que tiene, que es mucho y buenísimo, sino por lo que está siendo capaz de comunicar, que también es importante.