Cambios en nuestro estilo de vida y aprendizaje del arte de vivir fueron los temas de las tercera y cuarta ponencias, desarrollada en la conferencia titulada -Prevención y curación del cáncer con la alimentación-, del 28 de marzo en el Foro Antares. El primer enfoque fue defendido por la periodista de Canal Sur TV, Maribel Fatou. Para la segunda cuestión, intervino Jesús Román, presidente de la Sociedad Española de Dietética y Ciencias de la Alimentación. Ambos defendieron la idea de la sensatez de pensamiento y de costumbres para la prevención del cáncer con la alimentación.

Maribel Fatou, pasó hace dos años por la dura experiencia del cáncer de mama, felizmente superado, gracias a una cirugía pionera en Sevilla, en el Hospital Virgen Macarena. La periodista habló del libro que le ha marcado e influido en su cambio de costumbres: “Dieta anti-cáncer” de David Serban Schreiber. Subrayó cómo el estrés llega a deteriorar las células y las predispone a la aparición de tumores, lo que hace necesario volver al ritmo de vida del pasado, dejando la “obsesión a veces tan femenina por complacer a todos”, y buscando nuestra soledad, nuestro espacio….se trataría de “llenarnos”, para luego tener cosas que dar, y hacer además lo que nos gusta. Es decir, ‘yo, primero’.

Para Fatou es fundamental el desapego progresivo de lo material que nos rodea, pues con más edad, necesitamos menos, un cambio en los hábitos de consumo; volver a nacer para crecer. Tras superar el cáncer, Maribel ha cambiado su ritmo de vivir y sobre todo su modo de comer, y ahora dedica el tiempo necesario a comer bien, a través de la cocina diaria. La vida es demasiado valiosa para desaprovecharla en estrés y carreras hacia ningún sitio.

Jesús Román, prestigioso representante del enfoque gastronómico, destacó la recomendación de “aprender a vivir mejor”. En la actual sociedad desarrollada en la que nos encontramos, tenemos la gran suerte de poder vivir muchos años, gracias a la sanidad. La España de la posguerra pasó hambre. Ahora, los supermercados están llenos de ‘porquerías’, y los carros llenos de cosas que no sirven … pero nunca hemos vivido más y mejor. De los 80 años que vivimos de media, 40 de ellos vivimos bien y 40 mal, debido a la mala alimentación; ello originará mayor gasto en sanidad para nuestra sociedad de ricos, en la que morimos de enfermedades crónicas. Si uno come bien, vivirá bien.

Es preciso la autoconciencia: decir no al consumismo y ser conscientes de lo que hacemos todos los días. Comer bien, en general, es acordarse de las recomendaciones principales: frutas, verduras, legumbres, pescado y aceite de oliva; con nuestros malos hábitos en la alimentación le estamos dando mala educación a los niños, y no tenemos un comportamiento responsable. Ojo a las cenas de “mesa baja” (con pizza, hamburguesas, chinos, etc., …). Como no podemos dominarlo todo, tenemos que organizarnos y acordarnos de lo esencial, preguntando al que sabe (y cuidado con la publicidad). El cuidado al medio ambiente debe ir paralelo a nuestra buena alimentación y la práctica de ejercicio debe estar acorde con la edad y el modo de vida. Es decir, aprender a vivir bien.