Ayer sábado pudimos disfrutar en Sevilla, en la sede habitual de la Alameda, de una nueva jornada de mercadillo de productos ecológicos, procedentes de distintas provincias andaluzas (Cádiz, Huelva, Málaga, Jaén, Córdoba, Sevilla…). Las distintas carpas quedan instaladas a las 10 de la mañana y permanecen prácticamente todo el día. El acto está organizado por C.O.A.G. y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Sevilla.

Es la segunda vez que acudo a este evento tan atractivo en oferta de productos naturales y de primera calidad, y en esta ocasión llegué más tarde al lugar, con lo que me fue más difícil escoger y comprar, pues había colas en muchos de los stands.

De entre todos los expositores, los más atrayentes eran sin duda los dedicados a verduras y frutas, con mucho público haciendo cola y casi todos pertrechados de carritos de compra. Había hortalizas como tomates, coles, coliflores, naranjas, habas, espárragos, puerros, apios, patatas y zanahorias. Pero también frutas como fresas y manzanas. Sin duda una buena oportunidad para realizar la compra semanal y así lo aproveché. Cuando me tocó el turno, ya se habían agotado algunos productos.

Por otro lado, había también oferta de aceites, hortalizas, legumbres, cereales, repostería (me traje unas madalenas), pan, vino, quesos, embutidos ibéricos (con degustación incluida), cosmética, mermeladas, té, cerveza, plantas aromáticas y medicinales… de interés: una gran oferta de mieles; como novedad: un tinto ecológico procedente de Ronda. Y como curiosidad: muchos extranjeros tanto vendedores como compradores. Además la feria sirve para hacer nuevas amistades entre quienes apreciamos estos artículos, que además en este mercadillo tienen un buen precio.

La feria de productos ecológicos tiene previsto realizarse todos los meses, el segundo o tercer sábado. Es todo un placer llevarse a casa productos de primera calidad procedentes de la producción ecológica y local, servidos de la mano de quien lo produce.

Por cierto: me traje un folleto sobre la miel y, entre otras cosas, informaba de la forma correcta de licuar la miel en casa. Todas las mieles se solidifican de forma natural, debido al proceso de la cristalización, y es además un indicador de calidad, que prueba que el producto no ha sido sobrecalentado ni alterado industrialmente. Éstas son las instrucciones: 1) Hervir agua en una olla en la que quepa el bote. 2) Apagar el fuego cuando el agua esté hirviendo. 3) Aflojar la tapadera del bote, pero sin quitarla. 4) Meter lentamente el bote en el agua sin cubrirlo y 5) Tapar la olla y dejarla hasta que la miel esté líquida. Ni durante ni después de la cristalización se alteran las propiedades de la miel.